
A partir del 30 de septiembre de 2025, el gobierno de los Estados Unidos dejará de emitir cheques en papel a los beneficiarios del Seguro Social, como parte de un esfuerzo por modernizar los sistemas de pago y reducir los costos asociados. Esta medida afectará a más de medio millón de beneficiarios, lo que representa aproximadamente el 0.8% de los beneficiarios totales del programa.
La Administración del Seguro Social (SSA) anunció oficialmente el cambio a mediados de julio, destacando que aquellos beneficiarios que actualmente reciben sus pagos en cheques en papel deberán optar por uno de dos métodos alternativos para recibir sus prestaciones. Las opciones disponibles son el depósito directo a una cuenta bancaria o el uso de una tarjeta prepagada Direct Express, diseñada para aquellos sin cuenta bancaria.
Esta transición forma parte de un mandato más amplio emitido por el presidente Donald Trump, que busca modernizar los sistemas de pago federal, los cuales, según el Departamento del Tesoro, incluyen también los reembolsos de impuestos y pagos a proveedores.
Desde mayo de 2025, fue creada la directriz para que todos los pagos federales se realicen electrónicamente. Con un sistema electrónico, la administración asegura que se podrán procesar más pagos de forma más rápida y precisa.
El Departamento del Tesoro destacó que los cheques en papel son cada vez más vulnerables al fraude. La transición a pagos electrónicos permitirá reducir considerablemente el riesgo de fraude financiero y, a su vez, disminuir los costos asociados con la emisión de cheques. De acuerdo con las autoridades, emitir cheques en papel cuesta aproximadamente $0.50 por cheque, mientras que los pagos electrónicos solo cuestan $0.15 por transacción.
Excepciones a la regla: ¿quién no se verá afectado?
Aunque la medida busca una transición total hacia los pagos electrónicos, se han planteado algunas excepciones. En una llamada con periodistas, la senadora Elizabeth Warren expresó que, si bien se comenzará con aquellos beneficiarios que ya tienen cuentas bancarias, se garantizará que quienes no puedan acceder a métodos electrónicos tengan la posibilidad de seguir recibiendo los cheques en papel.
Según la SSA, las excepciones serán limitadas y se aplicarán solo en circunstancias excepcionales. Entre los criterios establecidos para otorgar una exención, se incluyen situaciones como: personas con discapacidad mental que hagan difícil el uso de pagos electrónicos, beneficiarios que residan en zonas geográficas remotas sin infraestructura financiera adecuada, y personas mayores de 90 años.
Los beneficiarios que deseen solicitar una exención de esta nueva política deben ponerse en contacto con la Línea de Exenciones de la Solución de Pagos Electrónicos del Tesoro de EEUU a través del número telefónico 1-855-290-1545 o enviar un formulario impreso a la dirección proporcionada en la página de GoDirect.
A inicios del 2025, aproximadamente 68 millones de personas reciben beneficios del Seguro Social en EEUU, incluyendo jubilados, personas con discapacidad (SSDI), sobrevivientes y beneficiarios del programa de Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI).
El pago mensual promedio para jubilados es de $1.907, aunque este monto varía según la edad de jubilación y el historial laboral. Por ejemplo, quienes se jubilan a los 62 años reciben hasta $2.710 mensuales, mientras que aquellos que esperan hasta los 70 años pueden obtener hasta $4.873 al mes.
Para ser elegible para recibir una pensión del Seguro Social, es necesario acumular al menos 40 créditos, lo que equivale a 10 años de trabajo. Cada crédito se obtiene al ganar $1.810 en un año, con un máximo de 4 créditos por año. El monto de la pensión se calcula en función de las ganancias promedio durante los 35 años con mayores ingresos, ajustadas por inflación.