
El Senado de los Estados Unidos aprobó este viernes 6 de junio en Washington un paquete de unos 70.000 millones de dólares para reforzar la aplicación de las leyes migratorias, en una votación de 52 a 47.
La iniciativa, promovida por los republicanos bajo el mecanismo de reconciliación presupuestaria, busca financiar a ICE y a la Patrulla Fronteriza durante los próximos tres años, en línea con la agenda migratoria del presidente Donald J. Trump.
Esta medida pasa ahora a la Cámara de Representantes, donde se espera una nueva discusión la próxima semana.
Para miles de migrantes, incluidos cubanos con procesos pendientes, solicitudes de asilo, órdenes de supervisión o situaciones migratorias frágiles, el avance legislativo apunta a una etapa de mayor presión federal.
Más dinero para ICE y la Patrulla Fronteriza
El proyecto dirige la mayor parte de los fondos al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Según el desglose manejado en el Senado, ICE recibiría cerca de 38.500 millones de dólares, mientras CBP obtendría más de 26.000 millones.
Otros 5.000 millones quedarían bajo control discrecional del secretario de Seguridad Nacional. Esa distribución refuerza el peso de las agencias encargadas de arrestos, detenciones, deportaciones, vigilancia fronteriza y operaciones internas.
La votación quedó casi dividida por líneas partidistas. La senadora republicana Lisa Murkowski, de Alaska, fue la única integrante de su partido que rechazó la propuesta. El demócrata Michael Bennet, de Colorado, no participó en la votación final.
En Washington celebran una nueva victoria para Donald Trump 🇺🇸. El Senado aprobó un fondo de 70 mil millones de dólares para reforzar la política migratoria, fortalecer a ICE y CBP, y ampliar las operaciones de control fronterizo.
Mientras los republicanos hablan de seguridad,… pic.twitter.com/RmakFZ6PGd
— EnBoga (@EnBogaMx) June 5, 2026
Impacto para los migrantes cubanos
Para la comunidad cubana en el exterior, el avance del proyecto ocurre en medio de un endurecimiento migratorio en EEUU. La ampliación de recursos para ICE y CBP puede traducirse en más operaciones, mayor capacidad de detención y un aumento de los procesos de expulsión.
La medida forma parte de la política migratoria del segundo mandato de Trump, que ha colocado la seguridad fronteriza y la aplicación estricta de la ley como ejes de su agenda interna.
El Senado ya había dado un primer paso el 23 de abril, cuando aprobó una resolución presupuestaria por 50 votos contra 48. Esa decisión abrió el camino para usar la reconciliación, una vía legislativa que permite aprobar ciertas medidas fiscales con mayoría simple, sin alcanzar los 60 votos que suelen exigirse para superar bloqueos en la Cámara Alta.
El financiamiento general del Departamento de Seguridad Nacional fue aprobado por separado hasta el 30 de septiembre de 2026. Sin embargo, esa partida no incluyó nuevos recursos para ICE ni para la Patrulla Fronteriza. El paquete aprobado este viernes busca cubrir precisamente ese vacío.