
La Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba, suspendió este viernes 3 de octubre todas sus actividades académicas, científicas, administrativas y de servicios debido a trabajos de mantenimiento en el sistema de abasto de agua de la ciudad.
La decisión fue anunciada por la institución en una nota oficial publicada en su página de Facebook. La medida, que comenzó a aplicarse a partir de las 10:00 de la mañana, responde a un reporte recibido por la rectoría el día anterior sobre la intervención en la fuente de abastecimiento que surte a los campus universitarios.
Según la universidad, la suspensión busca “salvaguardar la salud y el bienestar” de estudiantes, profesores y trabajadores. El comunicado señala que las acciones tienen carácter preventivo y permitirán a las autoridades locales realizar los trabajos de forma segura.
No se precisó cuánto tiempo durará la paralización de las actividades, aunque la institución aseguró que informará de inmediato la fecha de reanudación una vez que se normalice el servicio de agua.
Durante el periodo de suspensión, la universidad activó grupos de trabajo de emergencia que coordinarán con las entidades de recursos hidráulicos el monitoreo de la situación. Estos equipos supervisarán tanto las labores de mantenimiento como la disponibilidad del líquido en las instalaciones.
La institución indicó que implementó un sistema de distribución de agua potable y de uso general para cubrir las necesidades básicas de la comunidad universitaria. La Dirección General de Aseguramiento y Servicio mantendrá las condiciones mínimas en los campus, en particular para los estudiantes que no puedan regresar a sus lugares de origen.
En cuanto a las residencias estudiantiles, se dijo que permanecerán abiertas con los recursos indispensables, a fin de garantizar la estancia de los alumnos que no cuenten con alternativas de traslado. El consejo de dirección subrayó que se mantendrá personal mínimo en las unidades organizativas esenciales para sostener la continuidad institucional.
La Universidad de Oriente comunicó además que habilitó canales de información permanente a través de su portal digital oficial y sus cuentas en redes sociales. Asimismo, dispuso una línea telefónica en el Puesto de Dirección para atender consultas de la comunidad universitaria.
Aunque no se detalló el alcance técnico de las labores en el sistema hidráulico de Santiago de Cuba, la interrupción del servicio de agua en la ciudad ha sido un problema recurrente en los últimos meses, afectando a centros educacionales, hospitales y barrios residenciales.
El anuncio genera inquietud entre estudiantes y trabajadores por el impacto en el calendario académico. La rectoría reconoció estas afectaciones, pero insistió en que la medida era necesaria para evitar “cualquier riesgo potencial para la salud humana”.
El consejo universitario enfatizó que la suspensión es temporal y que las clases y actividades científicas se retomarán tan pronto como se garantice la plena normalización del servicio y exista la certificación de seguridad correspondiente.
La Universidad de Oriente, fundada en 1947 y considerada la segunda más importante del país, cuenta con una matrícula superior a los 20 mil estudiantes y un claustro docente de más de 2 mil profesores, lo que hace que la interrupción tenga un alcance significativo en la vida académica de la región oriental.

