
La falta de agua obligó a una cubana identificada en redes como YaneisyCanta a rehabilitar recientemente un viejo pozo artesanal en su vivienda, después de años sin uso. La mujer documentó en Facebook el proceso, una solución doméstica a la que recurrió ante los continuos problemas de abastecimiento que afectan a millones de personas en Cuba.
El video, compartido el 13 de agosto, supera las 850.000 reproducciones y acumula más de 31.000 reacciones. En la grabación, Yaneisy explicó por qué decidió recuperar la excavación. “Aquí en Cuba estamos teniendo una escasez de agua increíble”, afirmó.
Cubana recupera viejo pozo ante la falta de agua
La primera extracción no permitió utilizar el líquido para consumo ni higiene. El agua presentaba suciedad y, según explicó la mujer, apenas podía emplearse para descargar el inodoro. “Esta agua de ese pozo no sirve para tomar. Mucho menos para bañarse”, advirtió.
Su padre asumió la reparación. Profundizó la cavidad, sacó piedras acumuladas y utilizó cemento para cerrar las grietas por donde se filtraba agua contaminada. Después de esos trabajos, el nivel comenzó a recuperarse con rapidez.
“Es increíble cómo soltaba agua. Se llenaba súper súper rápido”, relató Yaneisy al mostrar el cambio. Aún falta una limpieza final antes de determinar para qué usos podrá aprovecharse el pozo.
La escena se suma a otras soluciones improvisadas difundidas en redes durante los últimos meses. En abril, otro residente excavó durante ocho días, con pico y pala, hasta superar los tres metros de profundidad y encontrar agua. Más recientemente, familias han instalado sistemas caseros para conducir la lluvia desde los techos hacia tanques o han salido con cubos para almacenarla tras varios días sin servicio.
Millones de cubanos reciben agua de forma irregular
Datos oficiales divulgados en mayo indicaron que cerca de 2,7 millones de personas no cuentan con acceso regular a agua potable. Otros millones reciben el servicio de manera intermitente.
La precariedad del suministro también está ligada a la crisis eléctrica. El 87% de los acueductos depende del Sistema Eléctrico Nacional para mover sus bombas, por lo que los apagones paralizan parte de la distribución. A la vez, el sector opera con solo el 37% del combustible requerido y cuatro de cada 10 equipos de bombeo presentan deterioro avanzado.
En La Habana, la cifra de afectados pasó de unos 200.000 en abril a más de 500.000 en julio. Entre el 40% y el 70% del agua bombeada se pierde además por salideros antes de llegar a las viviendas.
Comprar una pipa tampoco está al alcance de muchas familias. En la capital, el mercado informal puede exigir entre 18.000 y 60.000 pesos cubanos por una carga, una cantidad equivalente a casi 19 salarios mínimos.
La perforación doméstica aparece como una salida ante el colapso del servicio estatal, aunque implica riesgos sanitarios. En Matanzas, la expansión de pozos improvisados fue vinculada con brotes de hepatitis A por contaminación cruzada con fosas sépticas.