
Roosevelt S. Perdomo Torres, uno de los trabajadores que sobrevivió al accidente del avión de Amazon en el Aeropuerto Internacional de Miami, tuvo un momento de lucidez clave que le permite permanecer con vida, aunque en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Jackson Memorial.
El hombre, de 36 años, resultó gravemente herido cuando la aeronave Boeing 767-300 de carga que operaba el vuelo 7598 de Prime Air se salió de la pista y terminó impactando vehículos y áreas cercanas al aeropuerto.
Perdomo Torres viajaba en una furgoneta Ford E-150 Econoline blanca de 2012, propiedad de Professional Ocean Service Corp., tras cumplir funciones laborales dentro de las instalaciones aeroportuarias.
Según la demanda presentada el viernes por su abogado Pablo Rojas ante un tribunal civil de Miami-Dade, el trabajador salió despedido por la fuerza del impacto y sufrió múltiples fracturas, informó Local 10.
“El señor Perdomo Torres salió despedido por los aires. Tuvo la lucidez de intentar aterrizar boca abajo, en lugar de boca arriba, pensando siempre en sobrevivir”, explicó Rojas, quien además es especialista en temas de aviación.
Según la versión presentada por el abogado, Perdomo Torres observó cómo el avión se aproximaba hacia la furgoneta antes del impacto. Tras el choque, quedó consciente en medio de la emergencia y fue lanzado fuera del vehículo que quedó completamente destruido.
El trabajador sufrió lesiones en una mano, una pierna y un tobillo. “Al caer, el impacto le aplastó y fracturó la mano”, escribió Rojas. También indicó que Perdomo intentó levantarse tras el accidente, pero no pudo debido a la gravedad de sus heridas. Equipos del Departamento de Bomberos de Miami-Dade lo encontraron en el suelo y lo trasladaron para recibir atención médica.
Mientras permanece en cuidados intensivos, se ha presentado una demanda de 32 páginas, donde se señala a Amazon, Amazon Services, 21 Air, Avia Acquisition, Avia Investments, Andromeda Leasing II, Atlas Air Worldwide Holdings, Titan Aviation Leasing Limited Americas y a los dos pilotos como responsables de los daños reclamados. El documento solicita una compensación superior a los 50.000 dólares.
Además de Perdomo Torres, otros cuatro heridos fueron reportados tras el accidente: Ridoel Averhoff Díaz, compañero de trabajo de 32 años; el capitán Joseph Carroll; el copiloto Jaime Silva; y Eugenio Corredor, conductor de un Toyota Corolla Cross impactado durante el siniestro.
El accidente dejó cinco trabajadores fallecidos. La Oficina del Sheriff de Miami-Dade los identificó como Rolando Alemán León, de 55 años; Yoel Rodríguez Naranjo, de 53; Julio C. Pineda, de 75; Carlos Acosta Fajardo, de 53; y Javierkys Reyes Quevedo, de 47. Según la demanda, los empleados estaban terminando un turno laboral de ocho horas cuando ocurrió la tragedia.
El abogado de Perdomo Torres sostiene que existieron posibles fallos de seguridad relacionados con la operación del avión, un Boeing 767 con más de tres décadas de servicio. Entre los señalamientos incluye problemas de formación, supervisión, mantenimiento y toma de decisiones durante el aterrizaje.
La demanda afirma que durante al menos un minuto dentro de la cabina se escucharon advertencias sobre una aproximación demasiado rápida y un descenso excesivo. También sostiene que la aeronave llegó a la pista a una velocidad insegura, aterrizó demasiado lejos del inicio de la superficie preparada y tuvo contacto parcial con el terreno.
Los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) indicaron que los datos registrados no muestran que se desplegaran los frenos aerodinámicos ni el empuje durante la carrera de aterrizaje. La presidenta de la agencia, Jennifer Homendy, informó que el avión recorrió unos 1.300 pies más allá de la superficie pavimentada.
El avión terminó detenido en un terreno cercano al aeropuerto después de dejar un rastro de destrucción. El jefe de Bomberos de Miami-Dade, Ray Jadallah, explicó que se produjo un incendio complejo y videos captados por testigos mostraron a uno de los pilotos saliendo por una ventana con ayuda de los equipos de emergencia.
Mientras continúan las investigaciones federales, una de las pistas del Aeropuerto Internacional de Miami permanecía cerrada debido a que la aeronave, matrícula N1997A, seguía en el lugar del accidente. Las autoridades pidieron a los testigos aportar fotografías y videos para ayudar a esclarecer las causas del siniestro.