
Un incendio forestal de grandes proporciones desatado en la zona de Arenales, en el municipio de Minas de Matahambre, fue finalmente controlado. El Cuerpo de Guardabosques (CGB) de Pinar del Río y trabajadores del sistema de la agricultura lograron sofocar las llamas tras nueve días de arduas labores, informó la Agencia Cubana de Noticias.
El teniente coronel Alexander Pereda Burón, jefe del CGB en dicha provincia, resaltó la efectividad de las acciones contracandela y el uso de medios mecanizados para rodear las llamas en los frentes norte y sur, correspondientes a los municipios de Minas de Matahambre y San Juan y Martínez.
Ahora, se encuentra en marcha las labores correspondientes a la fase de “guardia de cenizas”, donde se trabaja para evitar nuevos brotes de fuego y se extienden esfuerzos para apagar los focos aislados dentro del perímetro afectado.
Este incendio ha sido uno de los más severos registrados en Pinar del Río, la segunda provincia más reforestada de Cuba. Sus llamas devastaron alrededor de 3.240 hectáreas de pinares. Además de la flora, la fauna local, como jutías, puercos, jíbaros y aves, resultó damnificada por el fuego.
Para combatir el siniestro, fue necesaria la movilización de más de 500 personas, quienes enfrentaron condiciones extremadamente difíciles, incluyendo fuertes vientos, intensa sequía y el difícil acceso a las áreas afectadas. A pesar de la cercanía del incendio a algunas comunidades, como Mantua, las autoridades aseguran que no era necesaria evacuar a la población.
William Caro González, un joven guardabosques del municipio de Guane, destacó la importancia de los sacrificios realizados por los equipos durante la operación. “Fueron días agotadores y de mucho riesgo, pero vale el sacrificio para preservar la flora y la fauna de Pinar del Río”, afirmó Caro.
Por su parte, Vidal Carmona, un veterano trabajador forestal de La Palma con 45 años de experiencia, enfatizó que el entrenamiento especializado y la capacidad para desplazarse en condiciones difíciles fueron esenciales para mantener la lucha constante contra el fuego.
De acuerdo con datos del Cuerpo de Guardabosques, el 90% de los incendios forestales en Cuba son causados por acciones humanas, como las quemas agrícolas sin control, el arrojar colillas encendidas en caminos rurales, la caza furtiva y el tránsito de vehículos sin matachispas.
Entre enero y marzo de este año, se registraron 136 incendios en todo el país, que afectaron un total de 813,14 hectáreas. Pinar del Río, Cienfuegos y la Isla de la Juventud concentraron la mayoría de los siniestros, con 581,70 hectáreas dañadas. Esta situación refleja la creciente preocupación por el manejo de los recursos naturales en la Isla y la necesidad urgente de concienciar a la población sobre la prevención de incendios forestales.

