
Un cubano capturado por las Fuerzas Armadas de Ucrania, mientras era parte del ejército ruso, aseguró comer mejor en el campo de prisioneros, donde actual se encuentra detenido, que en la Isla. Esta declaración fue revelada por el diputado ucraniano Marian Zablotsky, quien visitó al prisionero en el marco de una reunión diplomática.
El legislador conversó unos 30 minutos con el antillano, sobreviviente de un enfrentamiento, informó el medio de prensa local 112.ua. “De una conversación de media hora, me di cuenta de que estaba encantado con el menú de la prisión. Este individuo come mejor en cautiverio que en Cuba”, dijo el político ucraniano.
Según el relato del diputado, el cubano, cuyo nombre no fue revelado, llegó a Rusia tras recibir un boleto de avión enviado por un ciudadano ruso que lo convenció de unirse a la guerra a cambio de dinero. Al arribar a la nación euroasiática, fue enviado directamente al frente de batalla para ser miembro de las fuerzas invasoras.
Durante su encuentro, Zablotsky organizó una videollamada con Orlando Gutiérrez Boronat, líder del exilio cubano y representante de la Asamblea de la Resistencia Cubana. Este activista solicitó que se le entregara al prisionero una Biblia en español y un paquete de cigarros Marlboro como gesto de apoyo.
Zablotsky, quien también preside el Subcomité de Impuestos y Tasas Locales del Parlamento ucraniano, destacó que el caso tiene un simbolismo especial para la diáspora cubana en Estados Unidos. En este sentido, subrayó la necesidad de una lucha conjunta contra el régimen de La Habana, que describió como un enemigo común por su apoyo a Moscú en la invasión.
Este caso reaviva el escándalo que estalló en 2023, cuando se descubrió que Rusia había organizado una red de reclutamiento en Cuba para enviar hombres a esta guerra. A pesar de que el régimen cubano calificó a los involucrados como “mercenarios” y anunció investigaciones, no se ha divulgado ningún avance sobre las mismas.
El modus operandi de estas redes incluye promesas de altos salarios, ciudadanía rusa y otros beneficios que rara vez se cumplen. De acuerdo con testimonios recopilados por el medio independiente El Toque, varias reclutadoras, como Elena Shuvalova y Dayana David Díaz, se basan en decretos emitidos por el Kremlin para captar a jóvenes cubanos.
Muchos de los reclutados han denunciado que fueron enviados al frente sin recibir los salarios prometidos ni la documentación legal para justificar su presencia en Rusia. Además, una cifra indeterminada de cubanos ha muerto o permanece desaparecida en el conflicto, según denuncias en redes sociales y publicaciones de familiares.