
Un joven miembro de la guardia de honor que custodia los restos del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, tuvo que ser asistido de manera urgente, tras desmayarse durante su servicio en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.
El incidente fue reportado por el periodista independiente Yosmany Mayeta a través de su perfil de Facebook, donde compartió un video que muestra el momento en que el soldado es trasladado en brazos por sus compañeros desde el frente del Mausoleo de Martí hacia los edificios administrativos del camposanto.
El desmayo ocurrió durante el tradicional cambio de guardia, un acto solemne que se realiza varias veces al día para rendir tributo al héroe nacional y otras figuras de la historia cubana.
En la sección de comentarios de la publicación, varios internautas opinaron sobre las posibles causas del incidente. Algunos señalaron que los jóvenes que cumplen el servicio militar en la guardia de honor permanecen de pie durante largas horas y en un estado de desnutrición, ante el desabastecimiento de comida en la Isla.
“Desnutrición total, ese muchacho no pesa nada, lo cargan como una pluma. Sabemos que en Cuba hay una desnutrición. Además, no hay un sistema de socorro, con ambulancias y rescate, y cuando llegas al hospital, no hay insumos, ni personal”, mencionó Anabel Obregón.
Por su parte, la internauta karismay López comentó: “Puede que el joven estuviera pasando por una enfermedad, aunque también es vidente que su debilidad es por la mala desnutrición que sufren estos jóvenes por el servicio militar”.
Otra internauta agregó en los comentarios: “Este hombre sufrió un golpe de calor, mientras cumplía con su trabajo, cuidar un cadáver en el suelo. No creo que nadie esté bromeando o riéndose de esto. Simplemente, no es necesario poner en riesgo la vida de alguien para que vigile una caja de huesos. Es ridículo que los líderes piensen que es importante hacer esto, mientras matan a su propia gente y la dejan en la oscuridad cada maldita noche”.
En Cuba, el servicio militar obligatorio ha sido objeto de fuertes críticas debido a los constantes abusos y maltratos que sufren los jóvenes reclutas. Testimonios de exconscriptos y familiares revelan condiciones extremas de trabajo, escasez de alimentos y falta de atención médica, lo que genera un ambiente de hostigamiento y desgaste físico y psicológico. Las denuncias de golpizas, humillaciones y castigos excesivos por parte de superiores son frecuentes, alimentando un sentimiento de rechazo hacia una institución que, lejos de proteger a los jóvenes, parece exponerlos a riesgos innecesarios.
El maltrato sistemático dentro de las unidades militares ha tenido consecuencias trágicas, con decenas de muertes reportadas en los últimos años debido a negligencia y abuso de autoridad. Las causas van desde accidentes en maniobras mal supervisadas hasta suicidios provocados por el acoso constante.

