
La Empresa Eléctrica de Holguín admitió que los hogares de esa provincia reciben cerca de 3 horas de electricidad después de pasar entre 39 y más de 40 horas sin servicio, debido al desplome de la generación disponible y a la asignación limitada de energía para el sector residencial.
La explicación fue ofrecida por Rubert Reynaldo González, director general de la entidad, durante una intervención en Telecristal, resumida luego en las redes sociales oficiales de la empresa.
Menos del 30% de la electricidad que necesita
Holguín es la segunda provincia cubana con mayor cantidad de clientes eléctricos, con 383.180 usuarios. Su demanda máxima ronda los 240 MW, pero en este momento solo dispone de 70 MW, una cifra inferior al 30% de lo que necesita para operar con normalidad.
De ese total, 26 MW se reservan para servicios considerados vitales. Otros 20 MW van a la industria del níquel. Como resultado, el consumo residencial queda con apenas 14 MW, frente a una demanda estimada en 190 MW.
Ante esa diferencia, la entidad dejó de aplicar los bloques tradicionales de apagón y recurrió a un sistema de “cola”.
“Debido a la baja disponibilidad, no es posible planificar bloques tradicionales; en su lugar, se utiliza un sistema de ‘cola’ donde los circuitos reciben aproximadamente 3 horas de servicio por cada 39 o poco más de 40 horas de interrupción”, explicó González.
Circuitos priorizados dejan fuera a la mayoría de los hogares
La empresa precisó que existen 18 circuitos priorizados, que abarcan solo al 4,04% de los clientes. Esas líneas sostienen hospitales estratégicos, los ocho sistemas principales de bombeo de agua, instalaciones turísticas, el aeropuerto y la Central Termoeléctrica Felton.
El deterioro del servicio también provoca daños en la infraestructura. Cuando vuelve la electricidad después de largos apagones, muchos usuarios conectan equipos al mismo tiempo y cargan baterías, ecoflows y motorinas. Esa demanda súbita sobrecarga los transformadores.
“La capacidad de los tres talleres nacionales resulta insuficiente para la demanda de reparaciones, existiendo casos en la provincia con más de un mes de interrupción por falta de equipos de repuesto”, reconoció la entidad.
La situación llega al extremo de afectar incluso los circuitos de bombeo de agua. En momentos críticos del Sistema Electroenergético Nacional, la empresa los apaga para intentar cumplir con las 3 horas de corriente previstas para los barrios en turno.
Apagones en Cuba golpean con más fuerza al oriente
El reconocimiento oficial ocurre pocos días después de que la propia Empresa Eléctrica de Holguín publicara y eliminara un comunicado en Telegram, el 2 de junio, donde admitía la entrega de solo 3 horas de luz y la prioridad otorgada al turismo.
Ese documento indicaba que el Despacho Nacional de Carga asignó a Holguín 60 MW. De ellos, 35 MW fueron destinados a objetivos vitales, 3 MW al polo turístico de Guardalavaca y solo 22 MW a la rotación residencial y comercial.
La crisis no comenzó ahora. Desde marzo de 2026, la provincia ya operaba con esquemas que prometían apenas 3 horas de servicio por turno. En abril, los apagones alcanzaron las 18 horas diarias. A finales de mayo, varios territorios reportaron cortes superiores a 24 horas consecutivas.

