
El Ministerio de Comercio Interior (Mincin) confirmó que, como parte de la canasta básica, comenzará la distribución de pasta alimenticia y sardinas a través de la libreta de racionamiento. Sin embargo, la cantidad disponible solo alcanza para La Habana.
La entrega de estos productos será ajusta según la composición del núcleo familiar que hay en las bases de datos con cierre al mes de agosto.
Por ejemplo, las familias habaneras recibirán un kilogramo de pasta para núcleos de una a tres personas, dos kilogramos para aquellos con cuatro a ocho miembros y tres kilogramos para los hogares de nueve o más integrantes. Además, se distribuirá una lata de sardinas por persona, destinada a niños hasta los 13 años y a adultos mayores de 65 años.
Esta distribución se suma a los repartos de arroz, azúcar y otros productos que siguen realizándose en diversas provincias del país, pero con mucho atraso.
El sistema de la libreta de racionamiento en Cuba, instaurado en 1963 bajo el régimen de Fidel Castro, tiene como objetivo proporcionar productos alimenticios subsidiados a los núcleos familiares. Aunque ha enfrentado diversos desafíos a lo largo de los años, la libreta sigue siendo esencial para millones de cubanos, quienes dependen de ella para su sustento diario.
Actualmente, se estima que existen cuatro millones de tarjetas de racionamiento, pero el Ministerio de Comercio Interior trabaja para censar a los cubanos y disminuir esas cifras. Ante el éxodo masivo de los últimos cinco años, se estima que siguen recibiendo los productos muchas personas que ya no viven en la Isla.
Aumentan robos en las bodegas cubanas
Ante el aumento de robos en bodegas de Holguín, la Empresa Municipal de Comercio, junto con autoridades locales y el Partido Comunista de Cuba, ha lanzado la estrategia “Guardianes por mi bodega”.
Esta iniciativa consiste en la formación de brigadas de vecinos, cercanos al régimen, quienes se encargarán de vigilar estos establecimientos ante la creciente ola de robos, especialmente dirigidos a la Canasta Familiar Normada debido a la escasez de alimentos. En los últimos tiempos, Holguín ha reportado 13 robos, de los cuales 11 involucraron violencia.
La estrategia involucra a trabajadores, consumidores y comunidades locales, organizándose a través de grupos en WhatsApp para coordinar turnos de vigilancia. Además, se ha ampliado el horario de ventas y se promueve el uso de plataformas digitales para reducir el uso de efectivo.
El fenómeno no es exclusivo de Holguín; en Las Tunas, se reportaron 97 saqueos en 2024, y 18 más en lo que va de 2025. En otras provincias como Sancti Spíritus, se han identificado casos de corrupción y robos dentro de las bodegas, muchos de ellos facilitados por la falta de vigilancia adecuada. La crisis económica y el desabastecimiento alimentario han hecho del robo de alimentos un problema estructural en Cuba.