
El apagón masivo que afectó a Cuba desde horas de la mañana del pasado miércoles ha causado interrupciones significativas en el transporte público de La Habana. Las autoridades provinciales reconocieron que varias rutas de triciclos eléctricos quedaron suspendidas debido a que se les acabó la carga. Pese a eso, las actividades docentes y laborales no fueron suspendidas.
De acuerdo con el portal oficialista Cubadebate, las líneas de Boyeros y Playa, que dependían de la recarga de las baterías de los triciclos, se vieron afectadas. A pesar de que el gobierno prioriza la recuperación eléctrica de La Habana, aún persisten dificultades técnicas en el voltaje, lo que impide que los vehículos se carguen correctamente.
Por su parte, las rutas de Ayestarán y Guanabacoa sí operaron con normalidad, ya que sus vehículos pudieron recibir la carga correcta tras la estabilización del suministro. Otras provincias como Pinar del Río y Camagüey tampoco cuentan con las baterías cargadas, por lo cual es imposible brindar el servicio de transportación.
A nivel nacional, según el Ministerio del Transporte, todo opera con normalidad. Se mantienen los vuelos a Cuba, los trenes nacionales y la transportación interprovincial por ómnibus.
Desde agosto del año pasado, cuando comenzó a operar la primera flota de triciclos eléctricos, se elevó el precio de los pasajes a más del doble, pasando de 4 a 10 pesos cubanos (CUP). El gobierno local justificó esta subida como un esfuerzo para igualar las tarifas con las de otras provincias del país, donde los precios ya se habían ajustado.
Actualmente, la capital cuenta con 118 de estos vehículos que operan en 15 rutas que cubren municipios como Boyeros, Playa, Marianao y Centro Habana, entre otros.
Afectaciones también en el abasto de agua
El abasto de agua en la capital cubana también ha sufrido afectaciones debido a la inestabilidad del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). Según un comunicado de Aguas de La Habana, el suministro de agua se ha visto comprometido en varias zonas de la ciudad, especialmente en los municipios de Plaza de la Revolución, Cerro, 10 de Octubre y Centro Habana.
El Tanque de Palatino, uno de los puntos clave en el abastecimiento de agua, fue llenado gracias a la llegada de agua desde la fuente Cuenca Sur, pero la inestabilidad eléctrica impidió que el servicio se restableciera de manera inmediata. Las zonas más afectadas, como la Víbora y el Cerro, deberán esperar hasta el cuarto día para recibir agua nuevamente, lo que agudiza la crisis de servicios básicos en la ciudad.
Aguas de La Habana ha reiterado que todas las operaciones están condicionadas a la estabilidad del SEN y de la fuente de abasto, mientras que se prioriza el bombeo de agua hacia los hospitales.
Las autoridades ofrecieron disculpas a la población por los inconvenientes causados, pero la situación sigue siendo incierta, ya que la electricidad sigue siendo un factor limitante para el funcionamiento de los servicios esenciales.

