
Desde el pasado 18 de diciembre de 2025 entró en vigor una nueva tasa de cambio flotante entre el peso cubano (CUP) y el dólar estadounidense.
Según lo establecido por el Banco Central de Cuba (BCC) este tipo de cambio del segmento 3 aplica para una gran gama de operaciones incluidas los pagos que se hacen con una tarjeta en dólares en una terminal de punto de venta (POS) ubicada en un comercio que vende en pesos cubanos.
De acuerdo con la estatal Fincimex S.A, brazo financiero del conglomerado militar Gaesa, desde el 18 de diciembre se registran “cientos de operaciones diarias” con tarjetas en dólares. El impulso a aceptar el tipo de cambio oficial del segmento 3 se da luego de que la tasa de cambio se parece mucho más a la que rige las operaciones en el mercado informal de divisas.
Antes del 18 de diciembre, el régimen castrista tenía establecido que un dólar equivalía a 120 CUP, pero desde ese día la relación aumentó a 410 CUP, una cifra mucho más cercana a los 430 CUP
Varios cubanos comentaron en redes sociales que el sistema debería permitir el uso de tarjetas en pesos cubanos (CUP) en comercios que operan en dólares, con una tasa de cambio más acorde a la situación del cubano promedio.
La mayoría considera que el sistema actual favorece más a los intereses del gobierno que a los ciudadanos, sugiriendo incluso que deberían existir tarjetas internacionales que puedan usarse en tiendas fuera del país.
Por otro lado, algunos, como el de Leosdany Leo, cuestionan la lógica de utilizar una tarjeta en dólares en establecimientos que operan en pesos cubanos. Otros, como Ricardo E. Neftalí Reyes, se muestran escépticos acerca de la viabilidad de esta medida, cuestionando si las tarjetas de débito clásicas serían igualmente funcionales.
En general, la frustración se centra en la falta de transparencia y la exclusión de la población cubana en la economía global, ya que el sistema actual no parece estar diseñado para beneficiar al cubano común que no tiene acceso directo a divisas internacionales o a productos y servicios fuera del control estatal.
La nueva tasa del peso cubano es la mayor devaluación a nivel mundial
Ir de 120×1 a 410×1 representó una devaluación histórica del 242%. Este ajuste ha sido considerado la mayor devaluación de una moneda a nivel mundial en 2025, generando controversia tanto dentro como fuera de Cuba.
Entre los factores que provocaron esta devaluación se encuentran la alta inflación interna, el déficit en la balanza de pagos y una política monetaria expansiva. Cuba enfrenta un déficit de cuenta corriente, importando más de lo que exporta, lo que aumenta la demanda de dólares y presiona el tipo de cambio. La emisión excesiva de moneda local y la caída de las reservas internacionales también han contribuido al desplome del peso cubano.
La devaluación incrementará el costo de las importaciones y agravará la inflación, afectando aún más el poder adquisitivo de los cubanos. Además, la deuda externa de Cuba se incrementará, ya que se necesitarán más divisas para cumplir con sus obligaciones. La nueva tasa flotante ha sido criticada por economistas, quienes advierten sobre las distorsiones económicas y la creciente desigualdad social que podría generar.