
La central termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras, ubicada en la bahía de Matanzas y la de mayor capacidad de generación unitaria del país, salió del sistema, por lo cual se incrementarán los apagones en Cuba hasta los 1.680 MW durante el horario pico nocturno.
Según declaraciones del director general de electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra Hernández, la salida de la Guiteras estaba programada para el lunes 5 de mayo, y así ocurrió. La parada tiene que ver con un mantenimiento que durará al menos cinco días.
Durante las labores se realizarán una “serie de correcciones técnicas y el lavado de los calentadores de aire”. El objetivo es elevar la capacidad de generación que en la actualidad es limitada. La Guiteras con casi 40 años de explotación y que debería haber cumplido su vida útil necesita continuaos mantenimientos por esas misas razones.
Entre los elementos que contribuyen al déficit de generación, se destaca la falta de disponibilidad de varias unidades, como la unidad número 5 de Renté y la unidad número 4 de Céspedes, que continúan en mantenimiento prolongado. A pesar de estos desafíos, se prevé que, para el miércoles, algunas unidades se reincorporen al sistema, lo que podría aliviar parcialmente la situación.
El déficit de generación afecta principalmente a las horas de máxima demanda, cuando la falta de electricidad repercute en actividades cotidianas de millones de cubanos. Con 1.350 MW de afectación en el mediodía y un pronóstico de 1.680 MW durante la noche, los apagones se incrementan en varias regiones del país.
Sin embargo, no son equitativos, pues el régimen castrista protege a La Habana, mientras que las provincias orientales cargan con más de 20 horas de apagón diarias. La lógica indicaría que cualquier protesta o levantamiento popular contra el régimen se daría por el este de la Isla.
La salida de la termoeléctrica Antonio Guiteras del sistema eléctrico para un mantenimiento de cinco días ha provocado una ola de críticas entre los cubanos. Muchos cuestionan la gestión del mantenimiento, considerando que retirar la mejor planta de generación cuando otras unidades están averiadas es una decisión equivocada. Otros, como Alberto Ramón Vila Sánchez, vinculan la crisis energética con la falta de recursos económicos, sugiriendo que la escasez de combustible es un factor clave en los apagones frecuentes.
La frustración es palpable, especialmente entre los residentes de las zonas más afectadas por los apagones. Algunos, como Claudia Del Valle, expresan que los cortes de electricidad son una constante en el oriente del país, independientemente de qué plantas estén operativas. También hay críticas irónicas sobre el uso del combustible, con comentarios como el de Macusa Confusa, que sugiere que el combustible se destinó al viaje del presidente a Rusia.
La falta de transparencia y planificación en los horarios de apagones es otro tema recurrente, con ciudadanos como Yadi Cuenca Herrera exigiendo información más clara. Ella quiere conocer con anticipación a qué hora le van a quitar la electricidad y durante qué tiempo permanecerá a oscuras su vivienda.

