
Los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio fueron descritos por un meteorólogo estadounidense como parte de una anomalía estadística extremadamente rara, con una probabilidad estimada de ocurrir una vez cada 1.000 a 1.200 años.
La observación se refiere no solo a la fuerza de los sismos venezolanos, sino a la coincidencia temporal con otro terremoto de gran magnitud registrado poco después frente a la costa de Japón.
Noah Bergren, meteorólogo senior de Fox News en Orlando, señaló en X que la actividad sísmica registrada esa noche fue “bastante rara” a escala global.
Según explicó, la combinación de un “doblete” en Venezuela (dos terremotos de magnitud similar en el mismo punto) y otro sismo de 6.9 o más en Japón, todo dentro de un margen inferior a dos horas, entra en una categoría estadística poco común.
Pretty rare earthquake activity tonight on Earth.
Both of these things happening within 2 hours of each other:
1 in 1,000 to 1,200 years
• A “doublet” earthquake in Venezuela (two quakes of similar magnitude in the exact same spot)
• A totally separate 6.9+ quake…— Noah Bergren (@NbergWX) June 25, 2026
El especialista estimó que esa coincidencia podría corresponder a un fenómeno de “1 en 1.000 a 1.200 años”. Más tarde aclaró que se trataba de un cálculo aproximado, hecho “a mano”, y recordó que la Tierra siempre presenta actividad sísmica en alguna medida.
La rareza estuvo en la secuencia, no solo en la magnitud
El punto más llamativo del episodio venezolano fue la separación entre ambos terremotos. Bergren indicó que el país registró un sismo de magnitud 7.2 y otro de 7.5 con apenas unos 40 segundos de diferencia.
Aunque los dobletes sísmicos existen, explicó que una separación tan corta entre dos eventos de esa magnitud es lo que vuelve el caso especialmente inusual.
El meteorólogo insistió en que los “dobletes” pueden ocurrir, pero que el intervalo tan breve entre los sismos de Venezuela, unido a la aparición de otro terremoto cercano a magnitud 7 en el otro lado del mundo menos de media hora después, hizo que la jornada resultara excepcional desde el punto de vista estadístico.
En otra publicación, Bergren calificó la coincidencia de tres terremotos globales de magnitud 6.9 o superior en un mismo día como una “anomalía estadística, por decir lo menos”.
También comparó el caso venezolano con otros episodios recientes de dobletes importantes separados por menos de un minuto, entre ellos el ocurrido en Pakistán el 27 de febrero de 1997, cuando se registraron sismos de magnitud 7.0 y 6.8 con 19 segundos de diferencia.
Venezuela y Japón, dos eventos sin relación directa conocida
Bergren también subrayó un elemento clave para evitar interpretaciones alarmistas: los terremotos de Venezuela y Japón ocurrieron en lados opuestos del planeta y en placas tectónicas distintas. Es decir, la cercanía temporal no implica que un evento haya causado el otro.
Three global 6.9+ magnitude earthquakes on the same day is a statistical anomaly, to say the least.
“Doublets” do happen more often in their own right, though their occurrence interval depends heavily on the magnitude.
The extremely short duration between today’s quakes in…— Noah Bergren (@NbergWX) June 25, 2026
Según su explicación, los sismos venezolanos podrían describirse como una “ruptura compleja”, en la que el primer movimiento de magnitud 7.2 habría actuado como un presismo inmediato que desencadenó el evento mayor de 7.5.
El meteorólogo añadió que el carácter relativamente superficial del episodio pudo facilitar que la energía se sintiera con fuerza en Caracas, pese a que la capital se encontraba a más de 100 millas del epicentro.
El terremoto registrado frente a Honshu, Japón, completó la secuencia que llamó la atención de Bergren. Aunque fue un evento completamente separado, su magnitud y su proximidad temporal con el doblete venezolano reforzaron la lectura de que el planeta vivió una jornada sísmica fuera de lo común.
Qué significa para el Caribe y para Cuba
La estimación de Bergren ayuda a dimensionar lo inusual de la secuencia, pero no significa que exista una predicción de nuevos terremotos ni una amenaza automática para Cuba o el Caribe.
The probability of another 7.0+ magnitude earthquake in the aftermath of Wednesday’s duo is 6% per USGS.
Nearly a coin-flip for a still very impactful and felt 6.0+ around that general area. pic.twitter.com/ouwBe4ShZQ
— Noah Bergren (@NbergWX) June 25, 2026
Los especialistas en sismología advierten de forma habitual que los terremotos no pueden predecirse con precisión de fecha, lugar y magnitud. Lo que sí puede hacerse es vigilar la actividad posterior, revisar reportes oficiales y mantener medidas básicas de preparación en zonas expuestas.
La jornada sísmica dejó un dato difícil de ignorar: dos grandes terremotos casi consecutivos en Venezuela y otro fuerte sismo en Japón ocurrieron en un margen de tiempo extraordinariamente corto.
Para Bergren, esa coincidencia entra en una categoría de rareza que podría verse una vez cada más de mil años. Para la población, la recomendación sigue siendo atender información oficial, evitar rumores y tomar en serio los protocolos de emergencia.