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PERIÓDICO CUBANO

The Washington Post: Biden retrasa nueva política hacia Cuba ante “problemas mayores”

Estados Unidos

The Washington Post: Biden retrasa nueva política hacia Cuba ante “problemas mayores”

El diario estadounidense expone algunas causas para entender por qué el presidente ha postergado tratar el tema Cuba

Política de EEUU hacia Cuba (Foto: Periódico Cubano)

El diario estadounidense The Washington Post dedicó un espacio en su sección “Seguridad Nacional” para opinar sobre la decisión del presidente Joe Biden de retrasar el momento de pronunciarse sobre el tema Cuba, mientras se ocupa de “problemas mayores”.

Suscrito por Karen DeYoung, una laureada periodista de Estados Unidos, el artículo recuerda que, transcurridos cinco meses de asumir el cargo, la promesa de campaña de Biden de retomar la política de Obama de compromiso con Cuba sigue sin atenderse, recluida en un archivo de “baja prioridad”, considerada entre “demasiado difícil” y “no vale la pena”.

Un alto funcionario de la administración de Biden afirmó al Post que “2021 no es 2015”. Así pues, a su juicio, el escenario ha cambiado desde que Obama restableciera relaciones diplomáticas plenas con La Habana y abriera la puerta a un aumento de los viajes y el comercio de EEUU con la Isla, solo para ver a Donald Trump cerrarla de nuevo.

“Tenemos un mundo entero y una región en desorden”, dijo el funcionario desde el anonimato. “Estamos combatiendo una pandemia y lidiando con el colapso de la democracia en una gran cantidad de países. Ese es el entorno en el que nos encontramos. Cuando se trata de Cuba, haremos lo que sea en beneficio de la Seguridad Nacional de EEUU”, precisó.

La autora del artículo estimó que el gobierno cubano no ha realizado esfuerzo alguno por motivar a la nueva administración de EEUU a interesarse por un acercamiento con la Isla, pues ha reforzado la represión contra artistas, periodistas, académicos y activistas disidentes, al tiempo que ha mantenido su apoyo a los regímenes represivos en Venezuela y Nicaragua.

Además, la periodista refirió que EEUU está prestando una renovada atención a la misteriosa enfermedad cerebral que se valora como consecuencia de ataques dirigidos que afectaron a diplomáticos estadounidenses y otros funcionarios en países de todo el mundo, incluidos muchos en Cuba.

DeYoung sostuvo que sumado a la crisis mundial por la pandemia del COVID-19 y a las exigencias de Seguridad Nacional de la administración, abordar la relación con Cuba se convierte en un problema que no vale la pena debido a Robert Menéndez.

El senador demócrata de Nueva Jersey, presidente del Comité de Relaciones Exteriores, tiene una poderosa influencia en las relaciones con La Habana.

Hijo de inmigrantes de la Cuba precomunista y nacido en EEUU, Menéndez se opone a restablecer las relaciones con la Isla, a menos que su gobierno “tome medidas para restaurar y respetar” los derechos de sus ciudadanos.

Quienes respaldaron la medida de Obama esgrimieron el argumento de que décadas de oposición diplomática y operaciones encubiertas contra el gobierno castrista no habían logrado la esperada libertad y democracia en Cuba.

Partiendo de este presupuesto, el discurso de la campaña de Biden en lo referente a la mayor de las Antillas justificó que permitir que más estadounidenses viajen, envíen dinero y vendan cosas al país vecino era la mejor manera de erosionar el apoyo al régimen comunista.

Biden defendió durante su campaña que las medidas de Trump contra el gobierno de La Habana “han infligido daño al pueblo cubano y no han hecho nada para promover la democracia y los derechos humanos”.

Pero, desde que asumió la presidencia, no ha tocado el tema Cuba, lo que ha desconcertado al gobierno castrista, que mostró grandes esperanzas iniciales, como reseña la autora del artículo.

Por ejemplo, el canciller cubano Bruno Rodríguez tuiteó que “las diferencias políticas e ideológicas no son un impedimento para una relación respetuosa y civilizada con nuestros vecinos. Hemos demostrado que podemos desarrollar relaciones de cooperación en muchos temas, en beneficio de ambos países y de la región”.

Ya para finales de mayo, cuando quedó claro que no hay intenciones de tratar la política hacia Cuba por ahora, Rodríguez escribió en Twitter: “La administración del presidente Biden, dando la espalda a la abrumadora mayoría del pueblo estadounidense y cubano, hace cumplir las medidas de Trump. Hay una brecha cada vez mayor entre las palabras y la realidad”.

Bajo las restricciones de Trump, los estadounidenses sin ascendencia cubana tienen prohibido enviar dinero a la Isla; los cruceros no pueden navegar desde EEUU a ese país; los vuelos comerciales estadounidenses hacia ciudades cubanas se han detenido en gran medida; y se mantienen estrictos límites a las transacciones comerciales.

Asimismo, la embajada de EEUU en La Habana se ha reducido al mínimo; ​​el consulado permanece cerrado; y los solicitantes cubanos de visa deben viajar a un tercer país.

Obama levantó la antigua designación de Cuba como estado patrocinador del terrorismo; pero Trump lo volvió a imponer durante sus últimos días en el cargo y permanece en su lugar hasta hoy. El mes pasado, Biden renovó la decisión de Trump de señalar a Cuba por no cooperar con los esfuerzos antiterroristas de EEUU, una etiqueta que comparte con Irán, Corea del Norte, Siria y Venezuela.

Por lo demás, expone la periodista del Post, la nueva administración se limita a preguntar sobre el tema a los activistas cubanos y a tratar de determinar cómo apoyarlos en consonancia con el compromiso de respaldar los derechos humanos y la democracia en el mundo.

De hecho, el nuevo presupuesto presentado por el presidente incluye 20 millones de dólares para la promoción de la democracia de manera general, sin especificar el caso Cuba.

El funcionario entrevistado dijo al diario estadounidense que la administración está contemplando la decisión que mejor será aceptada. En este sentido, consideró como probable que el levantamiento de las restricciones a las remesas, los viajes y el procesamiento de visas en La Habana sea lo primero a tratar, pero no existe un calendario.

Los trámites de visas estadounidenses en Cuba quedaron paralizados en 2017 luego de que Trump culpara al gobierno cubano por presuntos ataques que enfermaron a diplomáticos y funcionarios de inteligencia de EEUU.

Cuba ha negado su responsabilidad por las lesiones cerebrales, cuya causa aún no se ha determinado. Tras informes de casos similares en China, Rusia e incluso dentro de EEUU, los funcionarios de inteligencia estadounidenses ahora sospechan que Rusia sea responsable, tal vez mediante el uso de microondas u otras formas de energía dirigida, pero las investigaciones continúan.

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2 Comments

2 Comments

  1. barbara

    30 junio, 2021 at 6:31 pm

    President Biden no puede hacer ningun tipo de negocios con una dictadura que maltrata a su pueblo y los unicos beneficiados son la cupula comunista y sus decendientes mientras mantienen a la gente comun con hambre y miseria sin defechos de ningun tipo.

  2. Manolo

    29 junio, 2021 at 4:22 pm

    Y que se ocupe porque la GUERRA CIVIL se les viene encima y los veré matarse como moscas entre si a los gringos ASQUEROSOS Y SUS LACAYOS APATRIDAS CUBANOS

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