
El costo de la leche en polvo en las tiendas en dólares de Cimex del régimen castrista ha alcanzado cifras alarmantes. Un saco de 25 kilogramos de leche en polvo fabricada en Uruguay tiene un costo de 243 dólares, una cifra que equivale a casi 100.000 pesos cubanos (CUP), según el tipo de cambio oficial del Banco Central de Cuba (BCC).
El periodista Mario J. Pentón publicó una foto que le enviaron desde Cuba donde se aprecia el saco de leche en polvo Conaprole, un producto uruguayo. Una investigación realizada por Periódico Cubano en algunas tiendas mayoristas en Uruguay reveló que el mismo producto tiene un costo de 175 dólares. Por lo tanto, la ganancia –sin incluir gastos de flete– que se está llevando el conglomerado militar Gaesa es de 68 dólares por cada saco.
Es decir, le gana casi el 40% cuando los comerciantes que solo se dedican a revender un producto suelen asegurarse entre un 10 y un 15% por cada artículo vendido.
Con un salario mínimo mensual de 2.100 CUP, el costo de un saco de 25 kg de leche en polvo solo puede asumirse si una persona dedica casi dos años enteros de su salario para comprar la leche.
Uruguay y Cuba tienen una extensión territorial similar. Sin embargo, la pequeña nación sudamericana se destaca por ser uno de los mayores productores de leche en América Latina.
En 2025, el país alcanzó cifras récord en la producción de leche, con un total de 2.171 millones de litros en los últimos 12 meses. Su desempeño lechero es impresionante, especialmente considerando la capacidad de Uruguay para satisfacer su demanda interna y exportar al exterior.
Por otro lado, Cuba, a pesar de su clima cálido y fértil, que es ideal para la ganadería, enfrenta una crisis de producción lechera desde que los comunistas llegaron al poder y destruyeron todo el tejido empresarial y emprendedor.
Las redes sociales han sido un espacio de denuncia y desahogo del pueblo cubano ante la indignante conducta del régimen comunista de vender leche a precios inaccesibles para la mayoría.
Yamile Joubert resalta la contradicción de que en la mayoría de los países del mundo, la leche, un alimento básico, es accesible y se encuentra en abundancia, mientras que en Cuba, su precio en divisas está fuera del alcance de los ciudadanos.
Maria Perdigon, por su parte, critica duramente el hecho de que las donaciones de leche sean revendidas a precios tan elevados, señalando la indiferencia del régimen hacia la población cubana.
La indignación se intensifica con testimonios como el de Indy Barriel, quien denuncia que a su hijo solo le dieron una pequeña cantidad de leche al mes, mientras que los sacos de leche siguen siendo vendidos a precios desorbitados.
Otros comentarios, como los de Arlet Lidice Santisteban, plantean que el verdadero problema no es el precio en sí, sino el hecho de que los cubanos reciben su salario en CUP, mientras que los productos se venden en dólares, lo que hace aún más difícil acceder a ellos. Yadenis Rodríguez también señala que, aunque la leche en Uruguay puede ser cara, en Cuba el acceso a ella está restringido por los salarios bajos y la escasez.
