Una familia de Inglaterra asegura que vivió la peor de las pesadillas en un hotel cuatro estrellas de Varadero, donde fueron recibidos con toallas manchadas, muebles rotos, baños sucios y una piscina “con agua verde”, reseñó este lunes The Daily Mail.
La turista británica Gayle Evans dijo que terminó llorando después de gastar casi 13.000 dólares en las primeras vacaciones que pasaría con toda su familia en el extranjero. “Simplemente me eché a llorar. Fue horrible, no podía creer lo malo que era”, dijo sobre el hotel Brisas del Caribe, ubicado en el famoso balneario.
Evans tenía planeado celebrar en la Isla su cumpleaños número 50, acompañada de su esposo Steve, sus hijas Ayla, de 19 años, y Gabby, de 12 años, y su hijo Jaz y su novia Laura, ambos de 23.
Según dijeron, el paquete que compraron les prometió un resort de lujo con vista a una playa impresionante, pero la realidad es que no solo se encontraron con malas condiciones, sino que además cinco de los miembros de la familia contrajeron parásitos intestinales durante su estadía en el hotel.
“Queríamos pasar un momento realmente especial juntos. Mis hijos están creciendo y sabía que probablemente era la última oportunidad de estar lejos como familia”, dijo Evans, auxiliar de una escuela primaria.
La familia pasó semanas soñando con el viaje, con “tumbarnos en la hermosa playa y remar en el mar, chapotear en las piscinas, tomar cócteles en el piano bar, pensamos que iba a ser maravilloso”, añadió.
Evans asegura que el hotel estaba en un “estado de descomposición”, y que parecía que no estaba abierto al público. “En nuestra habitación había electricidad expuesta y una de las toallas limpias tenía una marca marrón de suciedad en ella”.
“Había basura por todas partes, las piscinas tenían escoria verde en la superficie y había muebles rotos. Ninguno de los bares servía cócteles, y el piano bar y otras partes del complejo estuvieron cerrados todo el tiempo que estuvimos allí”, contó la mujer.
Para colmo, acotó, todos los miembros de la familia -excepto ella- tuvieron malestar estomacal durante las vacaciones y su hija menor se vio muy enferma en el vuelo de regreso a Inglaterra.
La familia presentó sus muchas quejas al representante de su tour el primer día de sus vacaciones y pidió un traslado a otro hotel, pero se les dijo que no había ningún lugar de mejor calidad que donde ya estaban.
“Incluso teniendo en cuenta los diferentes estándares en los países más pobres, esto no fue lo que pagamos. Estuvimos contando los días para volver a casa”.
The Holiday Place, la compañía de vacaciones que usaba la familia, ofreció a cada miembro un cupón de 100 libras esterlinas (130 dólares) en cualquier futuro descanso con la compañía como un gesto de buena voluntad.
También remitieron a la familia a los términos y condiciones que establecen que los visitantes no deben esperar los estándares del Reino Unido basados en las calificaciones con estrellas, sino “la norma relativa para el área”.
El hotel tiene una calificación promedio de 3.5 / 5 en TripAdvisor y se describe como “muy bueno”. Sin embargo, tres revisiones sucesivas lo describen como “muy decepcionante”, “un lugar asqueroso” y “el servicio se ha ido al infierno”.
The Holiday Place dijo que toma en serio todos los comentarios y opiniones e investiga cada caso por completo.


Que sigan yendo a hoteles viejos y destruidos en los que se explota a los trabajadores por un salario miserable, pudiendo ir a casas privadas en toda Cuba donde la atención, la amabilidad, la comida, etc. son de otro nivel. Donde se puede conocer realmente al cubano de a píe y a su cultura y encima disfrutar de las mismas playas. Y sobre todo, lo mejor, contribuir verdaderamente con la economía de los que de verdad han tenido que aguantar miseria durante todos estos años, y no continuar inflándoles los bolsillos a la dictadura que en nada invierte en el pueblo. Si este hotel está descuidado, imagínense como están los hospitales cubanos y las escuelas, las oficinas de los trabajadores estatales cubanos que no son “pinchos” (grandes directivos), las bodegas, etc.
En fin, yo no vuelvo a un hotel en Cuba, solo casas privadas, restaurantes privados y todo lo que sea privado. Del estado solo lo que ya no quede más opción. Y si el gobierno vuelve a eliminar el sector privado, dejaré de ir a Cuba.