
Nueva York se encuentra bajo una de las tormentas de nieve más intensas de los últimos años, que ha ocasionado la suspensión masiva de vuelos y un despliegue de medidas de seguridad sin precedentes.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió sobre vientos de hasta 112 km/h acompañados de intensas nevadas que podrían dejar hasta 10 centímetros por hora de acumulado.
La tormenta obligó a las autoridades a declarar el estado de emergencia en varias zonas de la ciudad, y se ordenaron desalojos en áreas particularmente afectadas por las condiciones meteorológicas extremas.
Las autoridades locales prohibieron a los ciudadanos realizar viajes no esenciales, en un intento por mitigar los riesgos en las calles y garantizar la seguridad pública.
Según datos proporcionados por FlightAware y reportados por Bloomberg, más de 5.300 vuelos fueron suspendidos en la madrugada del lunes. El aeropuerto de La Guardia ha suspendido el 98% de sus vuelos, mientras que el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy detuvo el 88% de sus operaciones.
La suspensión de vuelos ha causado una significativa interrupción en los planes de miles de pasajeros, y las aerolíneas están trabajando para reprogramar los viajes en la medida de lo posible.
El NWS alertó sobre un periodo de 12 horas de vientos extremadamente fuertes, con ráfagas que podrían alcanzar entre 80 y 112 km/h, lo que podría empeorar las condiciones de visibilidad y hacer peligrosos los desplazamientos por carretera.
Las intensas bandas de nieve también están afectando a las zonas cercanas, con la costa oeste de la ciudad enfrentando nevadas de hasta 75 centímetros. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, tomó medidas inmediatas para evitar que los vehículos no esenciales circularan por las calles de la ciudad.
“Hasta el mediodía del lunes, los vehículos no esenciales no podrán circular, lo que ayudará a evitar bloqueos y garantizará que los servicios de emergencia puedan moverse con libertad”, declaró Mamdani en un comunicado.
La tormenta ha causado caos en toda la ciudad, con calles desiertas y una interrupción significativa de los servicios de transporte público. En algunas zonas, los autobuses y trenes han sido suspendidos debido a las condiciones peligrosas. Además, los servicios de emergencia están trabajando sin descanso para garantizar la seguridad de los residentes y responder a las situaciones de emergencia.
El Servicio Meteorológico Nacional ha recomendado que los residentes eviten salir de sus hogares, ya que las condiciones seguirán siendo peligrosas durante las próximas horas. Los expertos aseguran que la tormenta podría continuar hasta el martes, con vientos y nevadas intensas afectando a gran parte de la ciudad.
A medida que la tormenta avanza, las autoridades siguen monitoreando las condiciones y emitiendo nuevas advertencias para mantener a la población informada.
El impacto de esta tormenta histórica está siendo comparado con otras grandes nevadas en la historia reciente de la ciudad, pero las autoridades siguen apelando a la cooperación de los ciudadanos para minimizar los riesgos.
Ver esta publicación en Instagram

