
Desde el 7 de octubre de 2023, Israel ha logrado importantes objetivos estratégicos para garantizar que el 7 de octubre no vuelva a ocurrir nunca más.
En el transcurso de un año, Israel ha desmantelado la capacidad militar de Hamás, ha destruido gran parte de su arsenal y ha eliminado a sus principales dirigentes, incluido, más recientemente, Yahya Sinwar, lo que ha supuesto un gran coste para los civiles palestinos de Gaza.
Ahora realmente quedan dos cosas por hacer: traer a los rehenes a casa y poner fin a la guerra con un entendimiento de lo que seguirá.
Durante mis viajes a Medio Oriente esta semana, participé en intensos debates sobre la importancia de poner fin a la guerra en Gaza, devolver a los rehenes a sus familias y aliviar el sufrimiento del pueblo palestino.
Lo que sigue en Gaza es crucial, porque tenemos que poner fin a la guerra de una manera que mantenga a Hamás fuera y establezca planes claros y concretos para la gobernanza, la seguridad y la reconstrucción de Gaza.
Estados Unidos, el mayor proveedor de ayuda a los palestinos desplazados, sigue realizando contribuciones vitales. En Doha anuncié una ayuda humanitaria adicional de 135 millones de dólares (agua, saneamiento y salud materna) para los palestinos de Gaza, Cisjordania y la región. Desde el 7 de octubre del año pasado, nuestra ayuda humanitaria asciende a más de 1.200 millones de dólares.
Mientras tanto, es absolutamente esencial que la ayuda humanitaria llegue a la gente que la necesita en Gaza.
Cómo asegurarse de que este conflicto no se propague
Para nosotros es imperativo asegurarnos de que este conflicto no se propague. Somos firmes en nuestra defensa de Israel cuando es atacado por Irán y sus aliados. Como ha dicho el presidente Biden, nuestro apoyo a la seguridad de Israel es férreo.
También es muy importante que Israel responda de manera que no genere una mayor escalada ni corra el riesgo de extender el conflicto.
Estamos trabajando intensamente para alcanzar acuerdos sobre la aplicación efectiva de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Seguiremos apoyando a las partes libanesas en su labor para resolver la vacante presidencial y empoderar a un liderazgo que refleje la voluntad del pueblo libanés. Es fundamental que las partes —en particular, Hizbulá— se retiren de la frontera y que las Fuerzas Armadas libanesas asuman sus responsabilidades. Esto ayuda a que las personas de ambos lados de la frontera regresen a sus hogares de forma pacífica y segura.
Esto es hacia donde nos dirigimos: una solución diplomática pacífica.
Atentamente, Secretario Antony J. Blinken

