
Tres niñas cubanas necesitan urgentemente generadores eléctricos para regresar a sus hogares tras pasar la mayor parte de su vida en hospitales debido a problemas médicos graves.
Su vida depende de equipos médicos que necesitan energía constantemente, pero debido a los constantes apagones en todo el país resulta un riesgo regresar a sus viviendas, que soportan hasta 20 horas al día. El periodista Alberto Arego publicó el detalle de los tres casos.
Yeilín, de dos años, fue diagnosticada con atrofia muscular espinal tipo 1. Tras un paro respiratorio, depende completamente de un respirador mecánico. La familia de Yeilín vive aterrada por cada apagón, pues su vida depende de que el equipo funcione sin interrupciones. Su hermana y su hermano gemelo apenas la conocen debido a su constante hospitalización.
Por su parte, Valentina Ramos, de un año y nueve meses, ha estado en hospitales desde su nacimiento, debido a un episodio grave que requirió una traqueotomía y gastrostomía. Aunque los médicos aún no han confirmado un diagnóstico, sospechan que podría sufrir de atrofia muscular. Su madre solo sueña con llevarla a casa sin el temor de que un apagón interrumpa su asistencia médica.
Milena Acosta, de seis años, padece el síndrome de Lennox-Gastaut, un trastorno neurológico severo que provoca frecuentes ataques de epilepsia. En múltiples ocasiones, su padre ha tenido que asistirla durante la madrugada sin electricidad ni acceso a equipos médicos, lo que convierte cada noche en un desafío desesperante.
Con la ayuda de la periodista Mónica Baro se ha lanzado una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe. El dinero que se espera obtener sería para comprar generadores eléctricos para estas tres familias.
Los fondos se destinarán exclusivamente a la compra de generadores confiables de batería de litio, capaces de proporcionar la energía necesaria para el funcionamiento constante de los equipos médicos en los hogares de las niñas. Además, Baro ha prometido que se garantizará la transparencia en el uso de los fondos, presentando las facturas correspondientes.
“Las familias beneficiarias se comprometen a aportar evidencias de la compra de los equipos, como facturas o recibos, como parte de un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas”, explicó Baró en su campaña.
Una crisis energética que agrava la situación
Cuba vive desde hace años una severa crisis energética, pero la situación es aún más grave desde el presente mes de enero con el fin de la recepción de petróleo venezolano. La Unión Eléctrica (UNE) reportó apagones durante todo el lunes 26 de enero, con un déficit máximo de 1.951 MW a las 18:40 horas, coincidiendo con el horario de mayor consumo.
Para el martes se pronostica un déficit de 1.835 MW lo que significa que en el horario pico nocturno dos de cada tres hogares cubanos estarán en apagón.