
La jueza federal Cecilia M. Altonaga desestimó el pasado 12 de julio una demanda por presunto plagio presentada por el compositor cubanoamericano René Lorente-García contra la cantante Karol G y el productor neerlandés Tiësto, relacionada con el tema Don’t Be Shy, publicado en 2021.
El fallo concluyó que no existían pruebas de que los artistas tuvieran acceso previo a la canción del demandante ni evidencias suficientes de similitud sustancial entre ambas obras.
Lorente-García había alegado que Don’t Be Shy copiaba elementos clave de su canción Algo Diferente, registrada en 1998 en Estados Unidos. Inicialmente, solicitó una compensación de tres millones de dólares, cifra que, según reportes, habría llegado a ascender hasta 50 millones. Sin embargo, el tribunal determinó que los reclamos carecían de fundamento legal.
El análisis judicial se centró en dos aspectos: la posibilidad de que los acusados hubieran tenido acceso a la obra del demandante y el grado de parecido entre ambas composiciones. Altonaga concluyó que ninguna de las dos condiciones quedaba probada.
La jueza indicó que Algo Diferente no tenía circulación significativa en plataformas digitales ni respaldo que permitiera inferir su difusión a escala internacional.
El dictamen subrayó que los fragmentos señalados como similares no constituyen componentes originales protegidos por derechos de autor, sino estructuras musicales comunes. Así lo sostuvo el perito de la defensa, el musicólogo Lawrence Ferrara, quien explicó que las coincidencias aludidas por Lorente-García se encuentran presentes en numerosas piezas musicales de distintos géneros.
En contraste, el testimonio presentado por la parte demandante perdió validez cuando el tribunal cuestionó la idoneidad de su experto, Richie Viera. La jueza consideró que no cumplía con los requisitos técnicos ni profesionales para realizar comparaciones forenses de obras musicales. Esta apreciación debilitó la argumentación del compositor y dejó sin sustento su acusación.
El fallo también rechazó cualquier indemnización a favor de Lorente-García, argumentando que no hubo infracción ni perjuicio atribuible a Karol G ni a Tiësto. La jueza citó la falta de pruebas concretas sobre el supuesto acceso a *Algo Diferente*, señalando que su escasa presencia en internet no justificaba asumir que los artistas la conocían.
Aunque el tribunal cerró el caso, la defensa del demandante anunció que evalúa apelar la decisión. De continuar, el proceso pasaría a la Corte de Apelaciones correspondiente. No obstante, expertos legales consideran improbable que un tribunal superior revoque el fallo, dada la solidez de la argumentación judicial en Miami.
Por su parte, los representantes legales de Karol G y Tiësto calificaron la decisión como una defensa de la libertad creativa. Según declaraciones difundidas por medios internacionales, consideran que la resolución protege a los artistas de litigios que intentan capitalizar el éxito de producciones populares sin justificación jurídica.