
Un tribunal federal de apelaciones con sede en Boston dictaminó que la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no puede negar la ciudadanía a niños nacidos de personas que se encuentren de forma ilegal o temporal en el país, informó Los Angeles Times.
El fallo, emitido por un panel de tres jueces del 1er Circuito el pasado viernes, agrega otro revés jurídico a la orden ejecutiva del mandatario que pretendía restringir ese beneficio, por ahora, vigente a través de la Cláusula de Ciudadanía de la 14ª Enmienda.
El 1er Circuito se convirtió en el quinto tribunal federal desde junio en emitir o sostener decisiones que bloquean la orden sobre ciudadanía por nacimiento. Los magistrados concluyeron que es “probable” que los demandantes triunfen en el fondo de sus alegatos.
La corte mantuvo las medidas cautelares de los tribunales inferiores, que habían frenado la aplicación de la orden mientras avanzan las demandas. La disposición presidencial, firmada el día de la toma de posesión, buscaba impedir la ciudadanía automática a bebés nacidos de padres en situación migratoria irregular o con estatus temporal.
“Las lecciones de la historia nos dan todas las razones para ser recelosos de bendecir este esfuerzo por romper con la tradición de reconocer la ciudadanía por nacimiento y de hacerla depender de las acciones de los padres, en lugar del simple hecho de haber nacido en Estados Unidos”, escribió el tribunal al sustentar su decisión.
En julio, el juez federal Leo Sorokin, en Boston, emitió la tercera orden que bloqueó la política a nivel nacional, siguiendo una decisión clave de la Corte Suprema en junio. Días después, un juez en Maryland dictó otra medida cautelar de alcance nacional.
Luego, un juez en New Hampshire prohibió la entrada en vigor de la orden en el marco de una nueva demanda colectiva, y un tribunal de apelaciones con sede en San Francisco confirmó una cautelar similar que también involucraba a varios estados.
Ante estas derrotas, el gobierno de Trump solicitó en septiembre a la Corte Suprema que avalara la orden. La apelación abre la puerta a un fallo definitivo sobre la constitucionalidad de las restricciones propuestas.
Cabe recordar que la Corte Suprema tiene un precedente sobre este tema. En 1898, los magistrados de este tribunal determinaron que un niño nacido en San Francisco de padres chinos era ciudadano en virtud de su nacimiento en suelo estadounidense.
La orden podría afectar a cientos de miles de personas nacidas en territorio estadounidense. Según datos citados en la demanda, en 2022 hubo unos 255.000 nacimientos de niños ciudadanos de madres que residían en el país ilegalmente y unos 153.000 nacimientos de ambos padres en la misma situación.