- Advertisement -

Tropicana: de paraíso a infierno bajo las estrellas

Tropicana cabaret
Tropicana es por mucho el cabaret nocturno más conocido de Cuba en el mundo. (Captura de la pantalla © Roxana Popescu – YouTube)

El cabaret Tropicana es una de las joyas más emblemáticas del panorama cultural cubano. Fundado en 1939 en lo que hoy es el municipio Playa, el sitio ha sido el hogar de espectáculos deslumbrantes que han marcado la historia del entretenimiento en la isla.

Con su mezcla de música, danza y colorido, ha sido desde su creación un sinónimo de lujo, sofisticación y sensualidad. A través de las décadas, Tropicana ha evolucionado, pero su esencia sigue siendo la misma: ofrecer una experiencia única de cabaret tropical al aire libre.

Los inicios del cabaret: Origen y auge

La historia de Tropicana comenzó el 31 de diciembre de 1939, cuando el empresario Víctor de Correa inauguró el establecimiento en una amplia propiedad conocida como Villa Mina, en el barrio habanero de Marianao. La idea de Correa era crear un espacio que ofreciera entretenimiento de clase mundial, aprovechando el boom turístico que vivía Cuba en esa época.

Desde sus inicios, Tropicana se destacó por su innovador concepto al aire libre, rodeado de frondosos jardines tropicales y árboles centenarios, creando una atmósfera mágica bajo el cielo habanero que le valió el sobrenombre de “Paraíso bajo las estrellas”.

Olga Guillot en el Cabaret Tropicana. (Imagen incrustada con HTML © Aurelia Pozas – Facebook)

El cabaret rápidamente ganó popularidad y se convirtió en un punto de referencia para los turistas extranjeros que llegaban a La Habana, atraídos por la música cubana, el son, la rumba y la guaracha, entre otros géneros que resonaban en sus presentaciones. Con el tiempo, Tropicana se consolidó como el principal centro de entretenimiento nocturno de la ciudad.

Artistas legendarios y espectáculos inolvidables

Fue escenario de presentaciones de renombrados artistas internacionales y figuras icónicas del mundo del espectáculo. Cantantes como Nat King Cole, Josephine Baker y el mítico Frank Sinatra pasaron por su escenario, sumándose a las estrellas locales como Celia Cruz, Benny Moré y Omara Portuondo. La combinación de talento local con artistas de renombre mundial contribuyó a la reputación de Tropicana como un destino de prestigio internacional.

Carmen Miranda y Miguelito Valdés en Tropicana, La Habana, años 1950s. (Imagen incrustada con HTML © Marvin Jui-Pérez – Facebook)

Los espectáculos de Tropicana son conocidos por su lujo y extravagancia. Con más de 100 bailarines en escena, trajes deslumbrantes adornados con plumas y lentejuelas, y coreografías que fusionan el folclore cubano con estilos contemporáneos, cada show es un despliegue de arte y cultura cubana.

La era dorada: Tropicana en los años 50

Los años 50 marcaron el apogeo del cabaret Tropicana. Durante esa década, el establecimiento alcanzó su máximo esplendor, atrayendo a celebridades de Hollywood, figuras políticas internacionales y la élite de La Habana. En ese entonces, La Habana era conocida como el “París del Caribe”, y Tropicana era el lugar donde los ricos y famosos acudían para disfrutar de una noche de glamour y entretenimiento sin igual.

Lola Flores en Tropicana, La Habana, años 1950s. (Imagen incrustada con HTML © Marvin Jui-Pérez – Facebook)

Parte del éxito de Tropicana en esos años se debió a la visión del empresario Martín Fox, quien adquirió el cabaret en 1950. Fox invirtió en la expansión y renovación del lugar, lo que incluyó la construcción del famoso “Salón Arcos de Cristal”, un teatro cubierto con capacidad para más de 1000 personas, lo que permitió seguir siendo competitivo frente a otros cabarets y casinos de la ciudad que surgieron durante el auge del turismo en Cuba.

Sin embargo, no solo el lujo y la fama definían al Tropicana. El cabaret también era conocido por ser un símbolo de la mezcla cultural que caracteriza a Cuba. La música afrocubana, el jazz y los ritmos caribeños se fusionaban para ofrecer espectáculos llenos de energía y pasión, algo que sigue atrayendo a espectadores de todo el mundo.

Tropicana después de la Revolución

Con la llegada de la Revolución Cubana en 1959, muchos negocios privados en Cuba fueron nacionalizados, y Tropicana no fue la excepción. A pesar de los cambios políticos y económicos que transformaron el país en las siguientes décadas, el cabaret logró mantenerse en pie.

La nacionalización afectó fuertemente la calidad de sus espectáculos, pero el impulso y la fama de Tropicana era tanta que continuó activo. Bajo la gestión del gobierno cubano, continuó ofreciendo sus espectáculos, no con la misma calidad, pero si con la misma esencia.

Los años 90 llevaron a su clausura temporal y el deterioro de su infraestructura. Posteriormente fue renovado de forma parcial y volvió a restablecer con regularidad sus espectáculos y funciones. No sin afectaciones que le llevaron a sobrevivir de la venta de dulces, refrescos y pescados en CUC a precios incosteables para un ciudadano cubano de a pie.

La terrible escasez por la cual atraviesa la economía cubana, ha impactado fuertemente en el cabaret, que ha recibido fuertes críticas de parte de los visitantes, que solo tienen derecho a una cerveza con la comida.

Tras la pausa de la pandemia, anunció su reapertura para el 20 de noviembre de 2021 con la aspiración de atraer el turismo extranjero luego del levantamiento de las restricciones de vuelos internacionales.

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil