
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que un submarino diseñado específicamente para transportar drogas fue atacado y neutralizado por parte del despliegue militar en aguas internacionales del Caribe.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario explicó que el submarino estaba cargado con grandes cantidades de droga y que, a diferencia de otros grupos, los involucrados en este incidente no eran “inocentes”.
“No conozco a mucha gente que tenga submarinos, y ese fue un ataque contra un submarino cargado de drogas”, afirmó el mandatario republicano.
El ataque ha generado controversia, especialmente debido a la existencia de sobrevivientes. Según fuentes anónimas citadas por Reuters, dos personas fueron detenidas por la Marina de los EEUU tras el ataque, mientras que otros dos miembros de la tripulación perdieron la vida.
Ante la pregunta de los periodistas sobre los detalles del incidente, el secretario de Estado, Marco Rubio, evitó proporcionar información específica, señalando que EEUU está llevando a cabo “una operación narcoterrorista en curso.
El Comando Sur de Estados Unidos, la Armada y el Pentágono se han referido al incidente como parte de la lucha contra el narcotráfico, pero no han respondido a preguntas sobre el tratamiento médico o las posibles acciones legales contra los sobrevivientes.
Además, persisten las dudas sobre la identidad de las personas a bordo del submarino. Este evento ocurrió después de que el jueves se anunciara la inminente jubilación del almirante Alvin Holsey, jefe del Comando Sur, quien apenas llevaba un año en el cargo.
Este ataque se suma a una serie de medidas agresivas por parte de la administración Trump contra Venezuela, un país al que acusa de ser un “narcoestado” y de enviar drogas y criminales a EEUU.
El presidente nortemaricano confirmó el miércoles la autorización de la CIA para operar en Venezuela, lo que fue criticado por el presidente Nicolás Maduro, quien calificó la acción de “desesperada” e “inmoral”.
El presidente estadounidense también sugirió que la postura de Maduro ha cambiado debido a los ataques letales recientes contra embarcaciones operando cerca de las costas venezolanas.
Washington ha señalado que la mayoría de las embarcaciones atacadas pertenecían a los carteles de los Soles o El Tren de Aragua, ambos relacionados con la administración chavista.
Por el momento, alrededor de 10.000 tropas se encuentran desplegadas en bases en Puerto Rico y un contingente de Marines a bordo de barcos de asalto anfibios, además la Armada de EEUU tiene desplegados ocho barcos de guerra y un submarino en el Caribe.
En el marco de esta situación, la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) mantiene una recompensa de 50 millones de dólares por información que permita la captura del mandatario venezolano, quien enfrenta cargos por conspiración para traficar cocaína a territorio estadounidense.

