
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el viernes una orden ejecutiva que elimina temporalmente los aranceles sobre productos agrícolas clave, como carne de res, café, plátanos y otras frutas tropicales, con el objetivo de aliviar la presión sobre los consumidores y frenar la inflación en el país.
La medida responde a las crecientes preocupaciones por el aumento de los precios de los alimentos, impulsado por interrupciones en la cadena de suministro y factores climáticos adversos que han afectado la producción.
La orden suspende los aranceles del 10 al 15% sobre productos agrícolas importados de países clave, cuyos suministros son insuficientes dentro de EEUU para satisfacer la demanda interna.
Entre los productos exentos de aranceles se encuentran la carne de res, plátanos, cacao, té, jugos, especias y fertilizantes. Los ajustes entraron en vigor retroactivamente el 13 de noviembre de 2025, con el objetivo de reducir los costos en los supermercados y facilitar el abasto de productos esenciales.
Esta decisión forma parte de un esfuerzo más amplio de la administración Trump para mitigar el impacto de la inflación, que sigue siendo un desafío económico significativo en EEUU.
Según funcionarios de la Casa Blanca, esta reducción de tarifas también busca mejorar la disponibilidad de alimentos básicos, especialmente aquellos que no se producen en grandes cantidades dentro del país. En palabras de Scott Bessent, secretario del Tesoro, la medida pretende aliviar a las familias estadounidenses, liberando productos como el café y los plátanos que no tienen una producción significativa en EE. UU.
A pesar de que en el pasado los aranceles fueron parte de su estrategia para revitalizar la industria manufacturera estadounidense, la medida de este viernes responde a la creciente presión por los altos precios de los alimentos y el efecto que ello ya está teniendo en la opinión pública con descontento hacia el Partido Republicano.
Por ejemplo, recientemente se produjeron derrotas electorales de los republicanos en Virginia, Nueva York y Nueva Jersey. Las preocupaciones de los votantes sobre la asequibilidad de los productos básicos han sido una de las motivaciones clave para que Trump revise sus políticas comerciales y arancelarias, especialmente con las elecciones intermedias de 2026 en el horizonte.
A pesar de la eliminación de los aranceles, no está claro cuánto tiempo durarán las exenciones. Funcionarios de la administración indicaron que se realizarán evaluaciones periódicas para revisar el impacto de las exenciones arancelarias sobre la inflación, la competitividad del sector agrícola estadounidense y los precios de los alimentos.
Aunque las tarifas arancelarias han comenzado a disminuir, las perspectivas para el cierre del 2025 sugieren que la inflación aún es un problema importante.