
Según un memorándum gubernamental, obtenido por The Associated Press, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que el país se encuentra actualmente bajo un “conflicto armado no internacional” contra los cárteles de la droga, designados como organizaciones terroristas por su administración.
Esta designación se produce tras los recientes ataques militares estadounidenses a tres barcos de contrabando de drogas en el Caribe. La noticia fue notificada al Congreso el miércoles por funcionarios del Pentágono, según una fuente anónima familiarizada con el tema.
Al menos dos de esos ataques afectaron a embarcaciones originarias de Venezuela, cuyo gobierno autoritario se encuentra relacionado con las organizaciones criminales conocidas como el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles.
Uno de los ataques que desencadenó esta medida ocurrió el 2 de septiembre, cuando un avión estadounidense atacó lo que se describió como una lancha rápida que transportaba drogas. La agresión resultó en la muerte de 11 personas, y el gobierno de Trump identificó a la banda responsable como el Tren de Aragua.
Cabe recordar que en el marco del despliegue militar de EEUU en aguas internacionales del mar Caribe, existe una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por ser sospechoso de conspiración para el tráfico de droga, principalmente cocaína y fentanilo, a territorio estadounidense.
El memorándum emitido por la Casa Blanca sostiene que, aunque otros países han realizado esfuerzos significativos para combatir a los cárteles de drogas, estos grupos son ahora “transnacionales” y realizan ataques continuos en todo el hemisferio occidental, operando de manera similar a los cárteles organizados.
En ese contexto, Trump clasificó a estos cárteles como “combatientes ilegales” y los designó como organizaciones terroristas. De acuerdo con la administración, sus acciones constituyen un “ataque armado contra EEUU”.
En particular, los senadores han presionado al presidente para que acuda al Congreso y busque autorización formal bajo la Ley de Poderes de Guerra, que regula el uso de la fuerza militar.
No obstante, varios senadores, tanto demócratas como republicanos, así como organizaciones de derechos humanos, han cuestionado la legalidad de estos ataques. Argumentan que el uso del ejército para tareas de aplicación de la ley podría representar un abuso de poder ejecutivo.
Además, la administración no ha proporcionado detalles sobre cómo el ejército determinó la naturaleza de los cargamentos en los barcos ni cómo identificó a los miembros de la banda antes de los ataques. Esta falta de transparencia ha generado dudas sobre la legalidad de las operaciones y su justificación en términos de inteligencia y evidencia.
Los cárteles de drogas identificados como organizaciones terroristas por el Departamento de Estado son el Tren de Aragua, el Cártel de los Soles, la Mara Salvatrucha (MS-13), el Cártel de Sinaloa, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Noreste, la Nueva Familia Michoacana y el Cártel del Golfo.
Estos grupos han sido acusados de operar en diversas regiones de América Latina, involucrados en actividades ilegales que van desde el tráfico de drogas hasta la violencia organizada.

