
En un foro organizado por Univision Noticias, el expresidente Donald Trump respondió a las inquietudes de votantes latinos de cara a las elecciones presidenciales del 5 de noviembre. Entre las preguntas más directas y difíciles que enfrentó, destacó la intervención de Ramiro, un migrante cubano que vive en Tampa y trabaja en el sector de la construcción.
El votante, que se describe como republicano, pero que ya no está registrado como tal, expresó profundas dudas sobre el liderazgo de Trump, mencionando lo ocurrido el 6 de enero durante el ataque al Capitolio, el manejo de la COVID-19, y el hecho de que varias personas cercanas al exmandatario en su administración ya no lo apoyan.
Ante esto, el magnate respondió firmemente que el porcentaje de los exmiembros de su administración que ya no le apoyan es muy pequeño. En ese sentido, dijo que las personas que trabajaron con él ya no lo apoyaban, mientras que el 97% aún lo respaldaba, solo que algunos que ahora están en su contra son relevantes. Por ejemplo, sobre Mike Pence, quien fuera su vicepresidente, Trump reiteró su desacuerdo con la decisión del nativo de Indiana con relación a los eventos del 6 de enero.
También defendió a los manifestantes de ese día, indicando que acudieron a Washington por las elecciones, no por su culpa, y asegurando que les había pedido actuar de forma “pacífica y patriótica”. El expresidente también insistió en que su lado no portaba armas, en contraste con otros presentes, y describió el 6 de enero como un “día de amor” para muchos de sus seguidores.
En cuanto a los errores cometidos durante su propio gobierno, Trump admitió haber nombrado a personas que no volvería a elegir. “Ahora tengo más experiencia, conozco a los buenos, a los malos, a los tontos”, comentó, señalando que una de sus prioridades sería rodearse de un equipo más eficiente si vuelve a la Casa Blanca. En ese sentido, ya está confirmado que de llegar nuevamente al poder invitaría a Elon Musk a un nuevo cargo.
Respuestas sobre inmigración, armas y economía
El tema migratorio también fue protagonista en el foro. Jorge Velásquez, un agricultor, preguntó qué ocurriría si se deportaba a los trabajadores indocumentados que realizan labores esenciales en el campo. Trump reconoció la importancia de los trabajadores agrícolas, pero enfatizó que la entrada de inmigrantes debe ser legal.
“Queremos que vengan, pero de forma legal. Bajo la administración actual, están llegando asesinos, narcotraficantes y terroristas, y nadie sabe quiénes son ni de dónde vienen”, afirmó, una declaración que generó controversia por su tono alarmista.
Otro tema candente fue el control de armas. El candidato, en una de sus respuestas más resonantes, afirmó: “La persona es la que jala el gatillo, no la pistola”, en defensa de la Segunda Enmienda. Esta postura, que ha sido ampliamente debatida, fue recibida con críticas y apoyo en igual medida por parte de los asistentes.
Cuando se le preguntó sobre la vicepresidenta Kamala Harris, Trump no escatimó en críticas. “Si Kamala Harris llega al poder, podríamos terminar en una tercera guerra mundial”, afirmó, sugiriendo que su gestión sería desastrosa para el país. Además, señaló que la retirada de Afganistán bajo la administración de Biden fue vista como una señal de debilidad por líderes mundiales como Vladímir Putin, lo que, según Trump, impulsó la invasión rusa a Ucrania.
Trump también respondió preguntas sobre la deuda nacional y el cambio climático. Natalie Martínez le cuestionó sobre cómo planeaba reducir los 35 billones de dólares en deuda. El expresidente respondió que la clave es el crecimiento económico y el apoyo a las empresas. “Vamos a traer grandes negocios a nuestro país, y con eso, resolveremos la deuda”, aseguró, mencionando a Elon Musk como uno de sus aliados para reducir el despilfarro en el gobierno.