
En la madrugada del 3 de enero de 2026, 36 años después de la invasión de Estados Unidos a Panamá para capturar a Noriega, se produjo un ataque aéreo en Venezuela por parte del ejército estadounidense para capturar a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, acusados de narcotráfico.
El ataque, que tuvo como objetivo las instalaciones militares del régimen chavista, logró la destrucción de un sistema antiaéreo Buk-M2E en la Base Aérea La Carlota, en Caracas, uno de los principales sistemas de defensa aérea del país.
Donald Trump confirmó el éxito de la operación a través de redes sociales, afirmando que tanto Maduro como su esposa, fueron trasladados fuera del país para enfrentar la justicia estadounidense. El mandatario republicano está ofreciendo una conferencia de prensa desde su mansión en Mar-a-Lago en Florida.
Durante su conferencia de prensa, el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos se encargará de “manejar” Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Sin embargo, evitó proporcionar detalles específicos sobre cómo se gestionaría dicho control.
Trump destacó la importancia del petróleo venezolano en este proceso, indicando que habría una presencia estadounidense en el país para asegurar el acceso a los recursos energéticos. También afirmó que el gobierno de EEUU vendería grandes cantidades de petróleo venezolano a otros países, especialmente a China, para generar ingresos y fortalecer la economía.
El presidente fue interrogado sobre el costo de la ocupación de Venezuela y respondió que no costaría nada, señalando que las inversiones en infraestructura y petróleo serían asumidas por las compañías estadounidenses.
Además, Trump mencionó que, aunque la situación podría durar varios años, su objetivo era asegurar una transición segura y rápida. A pesar de las tensiones, afirmó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez estaba dispuesta a colaborar con Estados Unidos para el “bienestar de Venezuela”, aunque subrayó que no tendría opción en el asunto.
Trump también reveló que Marco Rubio y Pete Hegseth formarían un “equipo” que trabajaría con el pueblo venezolano para gestionar la transición. En cuanto a la intervención, reiteró que no se trataba de una ocupación prolongada y que su gobierno se enfocaría en asegurar el bienestar de los venezolanos desplazados por el régimen de Maduro.
La intervención estadounidense, según Trump, buscaría garantizar la estabilidad en Venezuela y evitar que el país se convierta en un “narcoestado” nuevamente.