
A partir de enero de 2025, la administración de Donald Trump reanudará el embargo de salarios a los prestatarios de préstamos estudiantiles federales en mora, una práctica que había sido suspendida debido a la pandemia de COVID-19.
Según el Departamento de Educación, más de cinco millones de personas se encuentran actualmente sin pagar sus deudas, y este número podría aumentar a 10 millones si no se toman medidas inmediatas. La deuda total de préstamos estudiantiles supera los 1.600 millones de dólares y más de 42 millones de estadounidenses mantienen préstamos estudiantiles federales.
Las notificaciones de embargo administrativo comenzarán a enviarse a partir de la semana del 7 de enero de 2026. En un primer momento, aproximadamente 1.000 prestatarios serán notificados, pero el número de afectados aumentará progresivamente. Esta acción tiene como objetivo garantizar que los prestatarios paguen sus deudas, protegiendo a los contribuyentes de asumir la carga de los préstamos no pagados.
El Departamento de Educación tiene la facultad de embargar hasta el 15% del salario neto de los prestatarios en mora, pero debe garantizar que se preserve un ingreso mínimo.
En este sentido, los prestatarios deben recibir al menos 30 veces el salario mínimo federal por hora a la semana, lo que equivale a 217.50 dólares, basado en el salario mínimo actual de 7.25 dólares por hora. Además, el gobierno puede retener reembolsos de impuestos federales y beneficios del Seguro Social.
Ante esta situación, defensores del consumidor y expertos en educación superior recomiendan a los prestatarios en mora que se comuniquen con el Grupo de Resolución de Incumplimiento del gobierno para explorar opciones como la rehabilitación de préstamos o la regularización de sus deudas. Estos programas permiten a los deudores evitar el embargo de sus salarios si toman las medidas correctivas a tiempo.
La reanudación de la actividad de cobro de préstamos no solo afecta a los deudores, sino que también tiene implicaciones para la economía en general. Con el aumento de la deuda estudiantil y la suspensión de las moratorias, el gobierno federal está tomando medidas para asegurar que los contribuyentes no carguen con el peso de las deudas impagas.
¿Por qué hay tanta deuda estudiantil en Estados Unidos?
En EEUU, las deudas estudiantiles son comunes porque la universidad es muy cara y el sistema está diseñado para que la mayoría financie esos costos con créditos, no con educación pública gratuita.
Una carrera universitaria de 4 años en el país norteño suele costar, sumando matrícula y gastos de vida, desde un poco más de 100 mil dólares en una universidad pública “barata” hasta más de 250 mil en una privada cara. El costo no cambia tanto por estudiar letras o una carrera técnica.
La mayoría de los estudiantes pide dinero al gobierno federal y, cuando eso no alcanza, a bancos y otras instituciones financieras privadas. Según el tipo de préstamo y el plan, la deuda suele tardar entre unos 10 y 20 años en pagarse, aunque muchos tardan más.
¿A quién se le pide el dinero?
Préstamos federales:
- Los da el Departamento de Educación (no un banco privado).
- Se solicita llenar el formulario FAFSA, que calcula cuánta ayuda puedes recibir según los ingresos familiares, etc.
Préstamos privados:
- Los ofrecen bancos, cooperativas de crédito y empresas financieras.
- Suelen exigir historial crediticio o un cofirmante (por ejemplo, un padre) y tienen menos protecciones para el deudor.
Análisis recientes estiman que, dependiendo del monto y del ingreso, los préstamos pueden tardar entre 5 y más de 20 años en liquidarse; con deudas muy grandes, algunas personas siguen pagando 30 años o nunca acaban antes de la condonación.

