
En medio de un clima de creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela, el presidente Donald Trump dejó claro este domingo su postura sobre el narcotráfico en el país sudamericano y los posibles ataques contra el Cártel de los Soles, organización acusada de operar desde territorio venezolano.
En respuesta a una consulta sobre si está considerando ordenar ataques militares, Trump dio una breve, pero enigmática respuesta: “Ya verán”. La declaración se produce después de un incidente reciente en el que aviones F-16 venezolanos sobrevolaron un buque estadounidense en el mar Caribe, un acto que aumentó las tensiones entre ambos países.
El gobierno de EEUU considera que este tipo de actos pone en riesgo a sus fuerzas, lo que llevó a Trump a advertir que cualquier aeronave venezolana que represente una amenaza para las fuerzas estadounidenses en la región será derribada. “Si nos ponen en una posición peligrosa, serán derribados”, afirmó el mandatario durante una conferencia de prensa.
Trump también abordó el despliegue militar de EEUU en el Caribe, una operación antidrogas de gran envergadura que incluye la movilización de varios destructores y aviones F-35. El presidente destacó que este operativo tiene como objetivo frenar el tráfico de drogas proveniente de Venezuela, un problema que, según él, ha traído consigo la entrada masiva de drogas al país norteño y ha financiado actividades ilícitas dentro del país.
Trump también acusó al régimen de Nicolás Maduro de liberar a los peores prisioneros y permitirles ingresar al territorio estadounidense. El Cártel de los Soles, según las autoridades estadounidenses, está vinculado al gobierno, al que se le acusa de operar una red de narcotráfico de gran escala.
Esta organización tiene estrechos vínculos con Hezbollah e Irán, y las autoridades norteamericanas han incrementado la recompensa por la captura de Maduro a 50 millones de dólares. La administración de Trump ha justificado sus acciones como una respuesta a la amenaza que el narcotráfico y las actividades terroristas representan para la seguridad de EEUU.
En respuesta a las crecientes tensiones, el régimen de Maduro ha amenazado con una “lucha armada” si EEUU decide llevar a cabo una agresión militar. Maduro anunció la movilización y el entrenamiento de la Milicia Nacional Bolivariana, como preparación ante posibles agresiones.
Por su parte, Trump ha defendido la política de “mano dura” contra el narcotráfico y la inmigración ilegal, destacando la importancia de un enfoque más agresivo para enfrentar lo que considera amenazas externas.
En un giro significativo, el presidente firmó una orden ejecutiva para renombrar el Departamento de Defensa a “Departamento de Guerra”, restableciendo el nombre que la institución tuvo entre 1789 y 1947. Trump argumentó que este cambio refleja la necesidad de restaurar el “espíritu guerrero” del Ejército estadounidense.
La tensión entre ambos países continúa escalando, con la posibilidad de que se intensifiquen las acciones militares en la región. Mientras tanto, Maduro sigue defendiendo su régimen y advierte que cualquier agresión será rechazada de manera firme y organizada, en nombre de la soberanía del país.
Ver esta publicación en Instagram

