
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, continúa encendiendo la polémica relacionada con Jesús. Ahora, compartió en su cuenta de Truth Social una nueva imagen y hasta un mensaje para sus adversarios.
El contenido, publicado en un perfil llamado Irish for Trump de la plataforma X, muestra a Jesucristo abrazando al mandatario republicano y, de fondo, la bandera estadounidense, además de un aura dorada.
“Nunca fui un hombre muy religioso… pero ¿no parece que, con todos estos monstruos satánicos, demoníacos, que sacrifican niños, siendo expuestos… que Dios podría estar jugando su carta de triunfo con Trump?”, dice el post del autor original.
Al compartirlo, Trump publicó: “Puede que a los lunáticos de la izquierda radical no les guste esto, ¡pero a mí me parece genial!”. El gesto llegó apenas días después de que eliminara otra publicación en la que se le representaba con rasgos mesiánicos.
La imagen mostraba al republicano con una apariencia similar a la de Jesucristo tocando la frente de una persona y con elementos estadounidenses como la bandera, la Estatua de la Libertad, el edificio de la Suprema Corte de Justicia y hasta un militar.
El contenido, generado mediante inteligencia artificial, fue rechazado incluso entre sectores conservadores y religiosos afines al presidente, quien negó que sus intenciones fueran compararse con el mesías.
“No era una representación de Jesús. Sí la publiqué y pensé que era yo como médico. Y tenía que ver con la Cruz Roja como trabajador de la Cruz Roja, a la cual apoyamos, y solo las noticias falsas podrían inventar algo así. Se supone que soy yo, como doctor, haciendo a la gente sentirse mejor, y yo le hago bien a la gente”, declaró en una entrevista con PBS News.
La publicación se produjo en medio del creciente enfrentamiento verbal entre el mandatario y el papa León XIV, una disputa que en los últimos días ha escalado desde críticas políticas hasta símbolos religiosos usados con evidente carga provocadora.
Trump ha cuestionado al pontífice, nacido en EEUU, por sus críticas a la guerra contra Irán y lo ha acusado de ser “débil” en materia de seguridad y política exterior. Desde el Vaticano, en cambio, el papa ha insistido en que su postura no es partidista, sino moral, y ha reiterado que seguirá pronunciándose contra la guerra y a favor de la paz.
León XIV ha condenado el uso de la religión para justificar conflictos y ha reclamado una salida diplomática frente a la escalada bélica. En días recientes, afirmó que el mundo está siendo “devastado por un puñado de tiranos” y reiteró que los recursos destinados a la guerra deberían emplearse en sanar, educar y reconstruir.
La controversia sumó un nuevo actor cuando el vicepresidente J.D. Vance intervino en un acto de Turning Point USA en Georgia y dijo que el papa debía “tener cuidado” al hablar sobre asuntos de teología. Sus palabras provocaron abucheos y alimentaron una discusión más amplia sobre los límites entre el poder político y la autoridad espiritual en EEUU.
La respuesta de la jerarquía católica no tardó en llegar. El obispo James Massa, presidente del Comité de Doctrina de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, recordó que cuando León XIV habla como pastor supremo de la Iglesia, “no está simplemente ofreciendo opiniones sobre teología, sino ejerciendo su ministerio como vicario de Cristo”.


