
Un hombre identificado como Liudimir Romero Figueredo, conocido en su barrio como “Cuquito”, murió la noche del miércoles 24 de septiembre en el reparto Artes y Oficio de Santiago de Cuba, tras recibir una puñalada en el cuello durante una discusión callejera.
El presunto agresor, Dankier Evelio Castañeda San Martín, alias “Chicho”, se entregó poco después a las autoridades, según confirmaron vecinos del lugar al comunicador independiente Yosmany Mayeta.
El hecho ocurrió en Calle Laguna, esquina 8, donde testigos aseguran que la víctima llegó bajo los efectos del alcohol e inició una disputa con varias personas del vecindario. Durante el intercambio verbal, Castañeda lo enfrentó y le propinó una estocada que resultó fatal.
“Fue una sola puñalada, y enseguida se desplomó, perdió el conocimiento y hasta se orinó en el suelo”, relató a Mayeta un residente que presenció el altercado y pidió mantener el anonimato. El ataque dejó sin reacción a quienes se encontraban en la zona.
Tras el incidente, Romero Figueredo fue trasladado de urgencia en un automóvil propiedad del padre del agresor hasta el Hospital Militar Joaquín Castillo Duany. Sin embargo, según relatan, llegó sin signos vitales a la instalación médica.
La rápida entrega de “Chicho” a la Policía sorprendió a muchos en el barrio. De acuerdo con fuentes comunitarias, el hombre acudió por voluntad propia a las autoridades y permanece bajo detención mientras se esclarecen las circunstancias del caso.
El periodista independiente reportó que los vecinos describieron tanto a la víctima como al victimario como personas trabajadoras que no solían protagonizar conflictos en la comunidad. No obstante, coincidieron en que la combinación de alcohol y violencia precipitó la tragedia.
En la publicación de la página de Mayeta, numerosos mensajes de duelo fueron expuestos tras conocerse la noticia. Amigos y familiares de Romero Figueredo expresaron dolor por su muerte y enviaron condolencias a sus allegados. “Epd para Coquito, Dios lo tenga en la gloria. Son mis vecinos y ninguno era de problemas, siempre luchadores”, escribió un residente.
Otros allegados, vinculados a Castañeda, lamentaron que la tragedia involucrara a dos familias cercanas. Algunos defendieron el carácter del presunto agresor, señalando que no era una persona violenta ni estaba vinculado a ambientes delictivos. “Mi hermano no es de problemas, es un hombre de trabajo”, afirmó una persona en el post.
Las opiniones en la comunidad reflejan el impacto emocional del suceso y el debate sobre las causas que lo originaron. Varios comentarios apuntan a que el consumo de alcohol fue un factor determinante en el altercado que culminó con la muerte de Romero Figueredo.
Aunque el caso aún se encuentra bajo investigación, el hecho se suma a la creciente preocupación por los episodios de violencia en barrios de Santiago de Cuba, y en general en toda la Isla, donde los conflictos personales y el consumo de bebidas alcohólicas y drogas derivan con frecuencia en enfrentamientos fatales.
Por ahora, la comunidad permanece bajo un clima de tensión y duelo, mientras familiares de la víctima reclaman justicia y allegados del detenido insisten en que se escuchen todas las versiones antes de un juicio definitivo.

