Un adolescente residente de California en los EEUU tomó la decisión de meterse dentro de un tanque lleno de tiburones ubicado en un centro de animales marinos, y todo por una apuesta. En una grabación se puede observar al joven dando un salto hacia el tanque y posteriormente nadando unos metros para dirigirse al mismo lugar por donde había ingresado.
Elizabeth Argyle, coordinadora de visitas y educación del centro acuático, explicó que a los tiburones no les causa ningún placer los ruidos estridentes y los movimientos bruscos, por lo que el muchacho no corrió peligro alguno.
Los medios informativos comunicaron que el adolescente solicitó que no se haga público su nombre y que el acto lo realizó debido a una apuesta y por un cinturón de diseño. Como castigo deberá realizar 30 horas de servicios comunitarios.
Con información de Sputnik News