
La Unión Eléctrica (UNE) de Cuba ha emitido un pronóstico alarmante de apagones por 1.680 MW, a pesar de que las temperaturas en el país han experimentado un descenso con la llegada de un nuevo frente frío.
El pronóstico prevé que la afectación en la red eléctrica se mantenga crítica durante el día, especialmente durante la máxima demanda. Según expertos del Ministerio de Energía y Minas, la disponibilidad de la electricidad podría mejorar ligeramente con la incorporación de unidades generadoras, aunque los problemas estructurales siguen afectando la capacidad del sistema.
En las últimas 24 horas, el país ha experimentado constantes afectaciones por déficit en la capacidad de generación eléctrica. A las 6:30 a.m. del lunes, la afectación era de 871 MW, y aunque las temperaturas han bajado, lo que debería disminuir la demanda, los apagones continúan siendo una preocupación.
El director de electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra Hernández, aseguró que para el mediodía del lunes se estimaba una afectación de 950 MW y que la máxima demanda del sistema podría superar los 1.680 MW.
La entrada de una unidad generadora, la unidad número 3 de la termoléctrica Renté, podría mejorar la disponibilidad de la red eléctrica; sin embargo, los problemas persisten.
Según Guerra, a pesar de esta incorporación, cuatro unidades generadoras continúan fuera de servicio, lo que afecta gravemente la capacidad del sistema para cubrir la creciente demanda. Este déficit de generación ha tenido un impacto directo en las horas de corte en varias provincias, especialmente en las más afectadas como Mayabeque y Ciego de Ávila.
El impacto de los apagones es evidente en los comentarios de los cubanos en las redes sociales. Varias personas han expresado su frustración debido a los prolongados cortes, que incluso superan las 20 horas continuas sin electricidad.
La falta de agua, como resultado de las averías en las bombas de agua, es otra consecuencia crítica para los ciudadanos. En localidades como el Rpto 13 de Marzo, en Matanzas, se reportan más de 26 horas sin suministro eléctrico, lo que agrava aún más las condiciones de vida para los cubanos.
Los usuarios en redes sociales critican la falta de rotación en los cortes y denuncian que no se está cumpliendo con los tiempos prometidos de restablecimiento del servicio. “El déficit sigue bajando, pero las horas de apagón siguen subiendo”, comentó Alexis Manso Díaz en redes sociales.
La falta de una distribución justa y equitativa de la carga entre las provincias también genera descontento, especialmente en aquellos territorios donde las interrupciones son más largas.
Cuba enfrenta una crisis energética profunda, exacerbada por la mala gestión de la industria eléctrica bajo el régimen comunista. La falta de mantenimiento y la obsolescencia de la infraestructura, junto con la dependencia de combustibles fósiles importados, han llevado a un colapso en el sistema eléctrico nacional.
Esta situación se ha visto agravada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que desde el 29 de enero de 2020, con la firma de una orden ejecutiva de Donald Trump, ha amenazado con sancionar a aquellos que provean petróleo a la Isla. Esta medida ha intensificado la escasez de hidrocarburos, de los cuales Cuba depende en un 60% para generar electricidad.

