
La crisis eléctrica en Cuba continúa siendo una de las principales preocupaciones para los ciudadanos, con el déficit de generación de electricidad afectando a miles de familias.
Durante la madrugada del 7 de septiembre, el déficit de capacidad de generación alcanzó los 1.250 MW, lo que representó una ligera reducción con respecto a la jornada anterior, cuando la cifra había superado los 1.400 MW. Sin embargo, la situación seguía siendo crítica, con miles de cubanos enfrentando cortes de energía que impactan directamente su calidad de vida.
El ingeniero Lázaro Guerra Hernández, director general de electricidad del Ministerio de Energía y Minas, pronosticó que durante el horario pico nocturno del domingo la afectación sería de 1.710 MW. La cifra es casi la mitad de la demanda, por lo cual los apagones a esa hora serían severos.
El déficit de generación eléctrica en Cuba se debe a una combinación de averías, mantenimiento programado y limitaciones por falta de combustible. En cuanto a las averías, se destacan la Unidad 5 de la CTE Nuevitas, las Unidades 3 y 5 de la CTE Renté, y la Unidad 2 de la CTE Felton, que permanecen fuera de servicio.
Además, el mantenimiento de la Unidad 1 de la CTE Felton, la Unidad 2 de la CTE Santa Cruz y la Unidad 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos, también contribuye a la reducción de la capacidad de generación.
A esto se suman las limitaciones térmicas, que afectan 335 MW fuera de servicio, y los problemas derivados de la falta de combustible, que han dejado 34 centrales de generación distribuida fuera de operación, sumando 148 MW. La falta de lubricantes en diversas plantas también ha impedido la operación de 475 MW adicionales, lo que resulta en un total de 623 MW indisponibles, empeorando aún más la situación energética del país.
Los comentarios de la población sobre la crisis eléctrica en Cuba reflejan un creciente descontento y desesperación. En las redes sociales, los ciudadanos se muestran frustrados ante la constante falta de electricidad y la falta de soluciones efectivas por parte de las autoridades.
Muchos, como Leonardo Rossi, señalan que el gobierno, en lugar de ofrecer respuestas claras, continúa echando mano de promesas vacías, lo que solo incrementa la sensación de desesperanza. Otros, como Jachelys Noguera, critican abiertamente las decisiones tomadas por las autoridades, argumentando que las medidas para ahorrar combustible, como la utilización de paneles solares, se ven opacadas por la corrupción y el desabastecimiento.
En varias provincias, como Matanzas y Ciego de Ávila, se denuncian apagones prolongados de más de 24 horas, y la sensación de desigualdad es palpable, ya que algunos circuitos reciben atención y otros permanecen olvidados. Los ciudadanos exigen respuestas más claras y acciones concretas para solucionar la crisis eléctrica que afecta gravemente su calidad de vida.