
La situación energética en Cuba sigue empeorando y, a medida que se acerca el fin de año, todas las promesas de mejoras que ha hecho el gobierno han quedado en el olvido. La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) ha pronosticado apagones generalizados que se acrecentarán en el horario pico nocturno, cuando el déficit de generación de energía supere los 1.905 MW. La cifra representa casi el 60% de toda la demanda.
Por ejemplo, a las 6:00 a.m. del martes 2 de diciembre, la disponibilidad del SEN se encontraba en 1.240 MW, mientras que la demanda alcanzaba los 2.398 MW, lo que resultó en un déficit de 1.167 MW a esa temprana hora.
Las autoridades han informado que la producción de energía fotovoltaica de los 33 nuevos parques solares fotovoltaicos alcanzó un total de 2.623 MWh, pero el aporte de estas fuentes renovables ha sido insuficiente para cubrir la demanda.
Entre las principales incidencias que afectan la capacidad de generación se encuentran las averías en unidades clave de las Centrales Termoeléctricas (CTE) Felton y Renté, además de un mantenimiento prolongado en otras unidades de plantas como la CTE Mariel y la CTE Santa Cruz.
También se registran limitaciones en la generación térmica, con 542 MW fuera de servicio debido a la falta de combustible y otros problemas operativos. En total, 1.081 MW se han visto afectados por la escasez de combustible y lubricantes.

Para el horario pico, se espera la entrada de varias unidades generadoras, como la unidad 6 de la CTE Nuevitas (95 MW), la unidad 3 de la CTE Renté (50 MW) y seis motores de la Central Moa (80 MW). Sin embargo, este incremento en la capacidad disponible será insuficiente para cubrir la demanda total de 3.300 MW, lo que resultará en una afectación de 1.905 MW, lo que confirma el pronóstico de apagones masivos en toda la isla.
La situación energética en Cuba ha generado una profunda indignación entre los ciudadanos, quienes no han dudado en expresar su frustración en las redes sociales. Desde plataformas como Facebook y Twitter se multiplican las quejas sobre la persistente crisis, en especial por la falta de soluciones efectivas por parte del gobierno. Muchos cubanos señalan que las promesas de mejoras en el sistema eléctrico nunca se han materializado, alimentando un creciente malestar.
Un punto particularmente sensible es el incumplimiento de los anuncios sobre los 1.000 MW de energía fotovoltaica que, según se prometió, estarían operativos para diciembre. “Oigan, ¿y los mil megawatts de energía fotovoltaica para este mes?”, escribió Ma Chete, quien se mostró visiblemente molesto por la disparidad entre lo prometido y la realidad actual. La falta de transparencia y de información clara por parte de las autoridades sobre el estado de estos proyectos ha aumentado la desconfianza en el gobierno.
Otros usuarios, como Yohana Cutiño, también mostraron su desesperación, subrayando lo que consideran una falta de seriedad ante el sufrimiento de la población. “Qué desastre sin palabras, porque si escribo lo que siento, por dios”, expresó, reflejando el sentir de muchos que no ven un cambio tangible en su calidad de vida.
Este descontento se ve alimentado no solo por los apagones constantes, sino también por la percepción de que las autoridades siguen ofreciendo soluciones que nunca llegan. Las redes sociales, en este contexto, se han convertido en el principal canal para canalizar el malestar generalizado.

