
El jefe de la División de Manejo de Emergencias de Florida, Kevin Guthrie, aseguró que tuvo que recurrir a la prensa para enterarse de la decisión del gobierno federal de retirar a todos los migrantes detenidos en “Alligator Alcatraz”.
El desalojo del recinto, situado en los Everglades, fue ordenado la semana pasada por razones de seguridad ante el inicio de la temporada ciclónica de 2026.
Guthrie abordó el asunto durante una rueda de prensa sobre preparación para huracanes, celebrada en el campus Biscayne Bay de la Universidad Internacional de Florida, en North Miami. Al ser interrogado sobre el cambio, trasladó la responsabilidad al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“Así que tendrían que preguntarle a ICE qué ha cambiado”, respondió el funcionario, dejando entrever una desconexion entre el gobierno de Florida y las autoridades migratorias.
Florida no fue informada antes del traslado
El responsable estatal reconoció que las autoridades federales no le comunicaron la medida antes de divulgarla públicamente.
“Siempre fue diseñada para ser temporal. ICE tomó una decisión. Emitieron ese comunicado. Yo no vi ese comunicado antes de que llegara a los medios”, declaró, según Local 10 News.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó el martes la evacuación de la instalación. La orden coincidió con la formación de la primera tormenta tropical de 2026 frente a Texas.
“Por la seguridad de los detenidos indocumentados, los trasladamos a otras instalaciones”, explicó la portavoz del DHS, Lauren Bis.
La agencia no informó la cantidad de personas reubicadas ni publicó una lista de los centros receptores. Katie Blankenship, abogada de Sanctuary of the South, indicó que sus 50 representados fueron enviados a prisiones migratorias de Florida, California, Arizona, Luisiana y Texas. Los abogados tampoco recibieron avisos formales.
Contradicciones sobre la resistencia del centro
Guthrie sostuvo que las estructuras metálicas y de lona podían soportar vientos de hasta 74 millas por hora. Esa cifra corresponde a una tormenta tropical fuerte o al límite inicial de un huracán de categoría 1. Con anterioridad, había afirmado que el complejo resistiría un ciclón de categoría 2.
“Nunca existió la intención de dejar personas en esa instalación, ni siquiera durante una tormenta tropical. Íbamos a evacuar y teníamos planes de evacuación”, agregó.
El recinto no será desmontado por ahora. Guthrie afirmó que Florida mantiene la capacidad para recibir nuevamente a detenidos si el DHS lo solicita. La administración federal tampoco ha precisado si la interrupción será definitiva.
Denuncias y elevado costo de “Alligator Alcatraz”
La instalación fue levantada en ocho días bajo poderes de emergencia estatales. Donald J. Trump y el gobernador Ron DeSantis la inauguraron el 3 de julio de 2025 en el antiguo aeropuerto Dade-Collier, dentro de la reserva Big Cypress.
Desde entonces, abogados y organizaciones civiles denunciaron hacinamiento, fallas en los baños, agua no apta para consumo y alimentos con gusanos. Datos de ICE señalaron que casi el 60% de los recluidos no tenía condenas penales previas.
Los gastos acumulados superaron los 1.100 millones de dólares hasta junio de 2026, según documentos obtenidos por Friends of the Everglades, organización que litiga contra el proyecto por su impacto ambiental.
“Sacar a las personas de esta instalación cruel es un paso importante, pero no borra el daño que ya se ha causado. El estado y el gobierno federal deben cerrar permanentemente esta instalación y comprometerse a no volver a detener personas allí”, declaró Amy Godshall, abogada de la ACLU de Florida.