
Al menos medio centenar de rutas aéreas quedaron afectadas desde este sábado luego de que varias aerolíneas extranjeras anunciaran la suspensión temporal de sus operaciones desde y hacia Venezuela, en respuesta a una alerta emitida por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA).
La medida provocó la cancelación inmediata de vuelos y dejó a cientos de pasajeros a la espera de alternativas, pues la FAA advirtió sobre posibles riesgos al sobrevolar el espacio aéreo del país sudamericano.
De acuerdo con un reporte de BBC Mundo, las compañías Avianca (Colombia), Gol (Brasil) y TAP Air Portugal paralizaron sus servicios desde Caracas tras conocerse la advertencia estadounidense. Poco después, Iberia se sumó a la lista, confirmando que suspendería sus cinco vuelos semanales desde Maiquetía mientras evalúa la evolución del escenario de seguridad.
La aerolínea Latam Airlines también anunció que cancelaba los viajes previstos para los días 23 y 24 de noviembre en la ruta Bogotá–Caracas–Bogotá, detallando a los viajeros cuáles serían las alternativas para reprogramar sus itinerarios.
Una advertencia por riesgo aéreo
Según explicó BBC Mundo, la FAA alertó el viernes que el espacio aéreo venezolano presentaba una “situación potencialmente peligrosa”, debido al deterioro de las condiciones de seguridad y al aumento de la actividad militar en la zona controlada desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía.
El comunicado señaló que los riesgos afectaban todas las fases del vuelo —despegue, aproximación, aterrizaje y sobrevuelo— e incluso a las aeronaves situadas en tierra.
La advertencia se produjo en medio de un amplio despliegue militar estadounidense en aguas del Caribe, que incluye al portaviones USS Gerald R. Ford, destructores, submarinos, cazas F-35 y miles de efectivos.
Oficialmente, Washington sostiene que la operación está enfocada en combatir el narcotráfico, pero el despliegue ha incrementado la tensión con el gobierno de Nicolás Maduro.
Desde septiembre, fuerzas estadounidenses han interceptado embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, alegando que transportaban drogas hacia EEUU. Los operativos no intentan capturar a las tripulaciones, como ocurría tradicionalmente en los casos de narcotráfico.
El gobierno venezolano ha acusado repetidamente a Washington de preparar un intento de agresión, y aseguró haber reforzado la defensa aérea del país, especialmente en torno al aeropuerto de Maiquetía, punto clave para la entrada y salida del territorio nacional.