
Una vecina de Hialeah, identificada como Miriam Yilian De La Rosa, de 42 años, enfrenta tres cargos de crueldad animal después de que cámaras de vigilancia registraran presuntas agresiones contra un perro, informó Telemundo 51.
La acusada compareció ayer viernes ante un juez, quien dispuso su incorporación a servicios previos al juicio, con una fianza alternativa de 7.500 dólares. Los registros citados en la información del caso confirman su ingreso en prisión por tres cargos.
La investigación comenzó cuando las autoridades recibieron una denuncia sobre un incidente con el animal en un complejo de apartamentos de la cuadra 900 de E. 26th Street.
En videos difundidos por la Policía de Hialeah, la mujer aparece afuera del edificio con tres perros pequeños. Dos están dentro de un cochecito y el tercero camina sujeto con una correa mientras ella intenta abrir una puerta.
Ese último animal consigue soltarse y corre por la acera. La mujer lo persigue hasta alcanzarlo. Según las imágenes descritas por las autoridades, aparentemente lo agarra y, en un momento, lo sostiene por las patas.
Una segunda grabación muestra a De La Rosa dentro del ascensor junto a los tres animales. En esa secuencia, presuntamente golpea varias veces la cabeza al mismo perro. La policía incorporó ambos videos a la investigación del caso.
Miami-Dade Animal Services acudió al inmueble y tomó bajo custodia a los tres animales para protegerlos y someterlos a una evaluación médica. La información disponible no precisa los resultados veterinarios ni describe posibles lesiones.
Los detectives dijeron que durante el arresto realizado el pasado jueves se enteraron de que ella había estado cuidando al perro maltratado en acogida durante aproximadamente dos meses.
Las sanciones dependerán de la clasificación de los cargos y de una eventual condena. La sección 828.12 de los estatutos de Florida contempla la crueldad animal como delito menor de primer grado, castigado con hasta un año de cárcel, una multa de hasta 5.000 dólares o ambas penas por cada cargo.
La modalidad agravada, que incluye causar intencionalmente dolor o sufrimiento innecesario, excesivo o repetido, constituye un delito grave de tercer grado. Puede conllevar hasta cinco años de prisión y multas de hasta 10.000 dólares por cargo. Los datos proporcionados no aclaran si las imputaciones corresponden a esa modalidad. Además, una condena puede incluir la prohibición judicial de poseer o cuidar animales durante el período que determine el tribunal.