
Un carterista y su cómplice fueron capturados este martes al mediodía en la intersección de las calles 23 y J, en El Vedado, tras ser sorprendidos robando a una mujer en la vía pública. No fueron los agentes quienes actuaron primero: fueron los propios vecinos y transeúntes.
La esquina de 23 y J no es cualquier punto de La Habana. A pocos metros del inicio de La Rampa, es una de las zonas de mayor tránsito peatonal de la capital: la recorren residentes, trabajadores y turistas a toda hora. Y fue ahí, al mediodía de este martes, donde un hombre intentó llevarse la cartera de una mujer sin imaginar que terminaría neutralizado minutos después.
Vecinos capturan al carterista antes de que escapara
El sospechoso no llegó a alejarse del lugar. Testigos que presenciaron el robo reaccionaron de inmediato y lo interceptaron a pocos metros de donde cometió el delito. Junto a él fue retenida también una mujer que lo acompañaba y que, según los presentes, formaba parte de la acción.
Ambos fueron entregados a agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y trasladados a la unidad ubicada en Zapata y C.
La información circuló rápidamente gracias a la página de Facebook Gente de Barrio, administrada por Pedro Lizardo Garces Escalona, quien publicó imágenes de los dos detenidos y alertó a la comunidad.
En su publicación, el perfil señaló que “al mediodía de hoy el malhechor que mostramos en foto fue sorprendido cuando cartereaba a una mujer en las inmediaciones de 23 y J, el ‘personaje’ venía acompañado de la ciudadana que también mostramos”. También convocó a posibles víctimas anteriores: “cualquier persona afectada por estos delincuentes puede acudir a la unidad antes mencionada”.
Cuba registra un aumento histórico del crimen en 2025
Este incidente no es aislado. La Rampa acumula un historial documentado de robos y asaltos en los últimos años. En mayo de 2023, un individuo intentó apoderarse de un taxi en 23 y M y fue detenido por testigos.
Meses después, en septiembre, el promotor cultural Ismael Jaramillo sufrió una golpiza tras ser asaltado en 23 y G. El patrón se repite: robos rápidos, en lugares concurridos, con la esperanza de que nadie intervenga.
El contexto nacional agrava cualquier lectura local. De acuerdo con datos del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana, durante 2025 se contabilizaron 2.833 delitos verificados en todo el país, lo que representa un incremento del 115% frente a 2024 y del 337% respecto a 2023.
Eso equivale a entre siete y ocho crímenes por día. Los robos encabezan la lista con 1,536 casos (un alza del 479% desde 2023), y La Habana figura como la tercera provincia más golpeada, con 398 casos registrados.
Detrás de las cifras hay una explicación estructural que los especialistas no esquivan. Investigadores vinculan el avance del crimen a la contracción económica que atraviesa Cuba: según el Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana, la economía de la isla se redujo un 5% en 2025 y acumula una caída del 15% desde 2020.
Pobreza extrema, deterioro del tejido social y fuerzas del orden con recursos limitados conforman el caldo de cultivo para un crimen que ya no distingue barrios ni horarios. La pregunta que queda en el aire es si las detenciones ciudadanas, cada vez más frecuentes, son señal de hartazgo popular o de un vacío de autoridad que la gente está llenando con sus propias manos.