
En medio de la creciente tensión ante el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe para combatir el tráfico de drogas, el gobierno de Venezuela anunció una operación similar en sus aguas territoriales, también con el mismo objetivo.
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, anunció la movilización de buques de “mayor porte” y drones. A través de un video publicado en Instagram, detalló que el despliegue incluirá patrullas navales en el Lago de Maracaibo y el Golfo de Venezuela, además de recorridos fluviales por la Infantería de Marina en diversos ríos del país.
El funcionario también señaló que el operativo contará con drones para realizar misiones de vigilancia y atención ciudadana, como parte de un esfuerzo coordinado para “proteger las aguas venezolanas” y contrarrestar la presencia de organizaciones de narcotraficantes en la región.
Esta medida también sería un reflejo del miedo que tiene el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ante el riesgo de ser extraído por EEUU, al ser considerado un sospechoso de tráfico de drogas por Washington.
La administración de Donald Trump ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por información que permita la captura del mandatario venezolano, quien es señalado como el presunto líder del Cartel de los Soles.
La Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) lo acusa de “conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importación de cocaína, conspiración para usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos en apoyo a un delito de drogas”.
La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, ha respaldado públicamente la idea de un proceso judicial contra Maduro en territorio estadounidense, y para ello, el líder venezolano deberá encontrarse bajo la custodia de Washington.
“Venezuela no está bajo una presidencia legítima. Maduro es un narco-terrorista y debe ser extraído a EEUU para enfrentar a la justicia. A pesar de que nuestro país ha confiscado 700 millones de dólares en activos relacionados con Maduro, su reinado de terror continúa”, expresó la funcionaria al ser entrevistada por Fox Noticias.
En las próximas semanas, Washington incrementará su presencia militar en el Caribe, con el despliegue de nuevos buques de guerra, incluidos el USS Lake Erie, un crucero de misiles guiados, y el USS Newport News, un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear.
Estos movimientos forman parte de un operativo para abordar las “amenazas a la seguridad nacional estadounidense”, particularmente las asociadas con las “organizaciones narcoterroristas” en la región, según fuentes consultadas por Reuters.
Las embarcaciones involucradas en el primer despliegue son el USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, todas pertenecientes a la clase Arleigh Burke y capaces de realizar operaciones antiaéreas, antisubmarinas y ataques a objetivos en superficie.
En el operativo también se encuentran involucrados unos 4.000 marines en el Caribe, según explicó un funcionario estadounidense bajo condición de anonimato. Además de los destructores, se contemplan aviones de vigilancia P-8 Poseidon, otros buques de guerra y al menos un submarino de ataque.