
La industria turística de Cuba experimentó un fuerte descenso en 2025, con una caída del 18% en la llegada de viajeros internacionales en comparación con 2024. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), hasta diciembre, la Isla recibió 2.604.092 viajeros, lo que equivale al 86,6% de los turistas del año anterior. Esta disminución refleja una pérdida de 404.621 turistas.
El declive ha afectado principalmente a los mercados emisores más importantes, como Canadá y Rusia, cuyos flujos de visitantes cayeron un 12,4% y 29%, respectivamente. A pesar de la caída generalizada, Argentina y Colombia destacaron por registrar incrementos del 13,6% y 8% en sus llegadas a Cuba.
Sin embargo, la comunidad cubana en el exterior experimentó un retroceso del 22,6%, afectada por las restricciones migratorias y el contexto económico adverso en Cuba.
El régimen comunista había proyectado recibir 2,6 millones de turistas en 2025, pero no alcanzó esa meta debido a diversos factores. La crisis económica interna, agudizada por apagones de hasta 20 horas diarias, escasez de combustible y la falta de medicinas y alimentos, ha tenido un impacto directo en los servicios turísticos, afectando la calidad de la experiencia para los viajeros.
Además, la salida de Venezuela como principal proveedor de petróleo a la Isla ha exacerbado aún más las dificultades para mantener la infraestructura necesaria para el sector.
Las sanciones de Estados Unidos y la reducción de rutas aéreas desde mercados clave han sido otro obstáculo para la recuperación del turismo. La inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo desde 2021 ha complicado los viajes, especialmente por el impacto sobre el Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA).
Los turistas que visitan Cuba ya no son elegibles para utilizar el ESTA, debiendo recurrir a una visa tradicional para ingresar a EEUU. Esto ha desincentivado a muchos viajeros que desean combinar su visita a la isla con un paso por el país norteamericano.
A pesar de la belleza de sus playas y su rica oferta cultural, Cuba enfrenta una competencia creciente de destinos del Caribe como Punta Cana en República Dominicana y Cancún en México, que han registrado récords de visitantes post-pandemia.
Los expertos advierten que Cuba está perdiendo competitividad debido a las dificultades estructurales internas, la falta de inversión en el sector turístico y la creciente rivalidad con otros destinos caribeños.
Hoteles en Cuba casi vacíos durante todo el 2025
Cuba cuenta con alrededor de 300 hoteles y más de 77.000 habitaciones hoteleras, según datos de la Onei, con ocupación promedio del 20–25% en 2025 debido a la crisis turística post-pandemia y energética.
De estas, 4 de cada 5 estuvieron vacías en los primeros 9 meses de 2025, con solo 15.000–16.000 plazas ocupadas mensuales. La inversión extranjera domina: España lidera con 13 cadenas (Meliá, Iberostar, NH, Barceló) administrando alrededor del 60% de las habitaciones 4–5 estrellas vía 62 contratos y 27 empresas mixtas.
Canadá (Blue Diamond, Sunwing) y México (KarismA, Riu) aportan cerca del 20% en Varadero y Cayo Coco; Italia (NH, Starwood) y Alemania (TUI) suman 10%.