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Vicecanciller Fernández de Cossío responde al informe sobre el espionaje de Cuba contra EEUU

Vicecanciller Fernández de Cossío responde al informe sobre el espionaje de Cuba contra EEUU
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba indicó que Cuba tendría derecho a recurrir a labores de inteligencia como mecanismo de “legítima defensa”. (Captura de pantalla de referencia © La Jornada – YouTube)

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos R. Fernández de Cossío, respondió al informe del Departamento de Estado de Estados Unidos (DOS, por sus siglas en inglés) sobre las décadas de operaciones de espionaje, infiltración y propaganda contra Washington por parte del régimen castrista.

El informe, publicado el pasado 20 de julio, consta de 100 páginas bajo el título “Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI”. En este enlace puede revisar un resumen elaborado por Periódico Cubano.

El funcionario de la cancillería cubana calificó el documento de “voluminoso y mendaz” y cuestionó que sus acusaciones carezcan del contexto histórico necesario para interpretarlas.

El documento sostiene que desde 1959 La Habana ha desarrollado una prolongada campaña de subversión dirigida contra EEUU. Washington incluye, como métodos, el espionaje cubano, la captación de activistas, el respaldo a movimientos radicales y la creación de redes internacionales de influencia.

Fernández de Cossío rechazó esa interpretación y aseguró que una de las principales características del documento es la “ausencia de explicaciones” que permitan comprender las acusaciones concretas. A su juicio, el objetivo sería generar temor entre ciudadanos estadounidenses al presentar a Cuba como una amenaza permanente para la seguridad del país.

Uno de los puntos cuestionados por el vicecanciller es la relación histórica entre la revolución cubana y dirigentes o activistas vinculados al movimiento por los derechos civiles en EEUU.

Fernández de Cossío sostiene que Washington omite las condiciones internas que impulsaron aquellas luchas. El funcionario recordó las graves injusticias raciales existentes en EEUU y la violencia sufrida por participantes del movimiento de derechos civiles, algunos de los cuales fueron encarcelados o asesinados mientras reclamaban cambios políticos y sociales.

El diplomático también cuestionó la interpretación que hace el DOS del apoyo cubano a movimientos de liberación en África. Según su argumento, el documento presenta esa actuación como parte de la expansión ideológica de La Habana, “pero evita mencionar el colonialismo europeo, el apartheid sudafricano y el régimen de la antigua Rhodesia”.

Fernández de Cossío añadió que esos gobiernos contaron durante años con respaldo político, económico o militar de potencias occidentales. De esa forma, intenta presentar la intervención internacional del castrismo no como una estrategia de expansión comunista, sino como solidaridad con movimientos anticoloniales y contra sistemas de segregación racial.

Otro de sus principales reproches está relacionado con el espionaje. El viceministro acusó a Washington de aplicar un “doble rasero” porque el informe describe las operaciones de inteligencia estadounidenses contra Cuba mientras, al mismo tiempo, presenta como una amenaza las acciones atribuidas a los servicios cubanos en territorio norteamericano.

Según el funcionario, Cuba tendría derecho a recurrir a labores de inteligencia como mecanismo de “legítima defensa” frente a lo que describe como una agresión permanente de la principal potencia militar del mundo.

El DOS ofrece una lectura opuesta y afirma que los servicios cubanos protagonizaron una de las penetraciones de inteligencia extranjera más persistentes contra EEUU.

El documento estadounidense argumenta además que la desaparición de la Unión Soviética no terminó con esa estrategia. Según Washington, La Habana adaptó sus métodos y posteriormente funcionó como punto de conexión con intereses de Rusia, China e Irán, además de mantener vínculos ideológicos con organizaciones y movimientos radicales dentro de EEUU.

Bruno Rodríguez responde a las acusaciones de espionaje

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó ayer, domingo 2 de agosto, las acusaciones sobre presuntas operaciones de espionaje de La Habana en EEUU.

El canciller castrista asegura que Marco Rubio busca justificar una escalada contra la Isla. (Imagen ilustrativa © Periódico Cubano – Gemini)

El funcionario calificó de “ridícula y torpe mentira” la idea de que Cuba represente una amenaza para Washington y acusó al secretario de Estado, Marco Rubio, de utilizar ese argumento para justificar una política más dura hacia la Isla.

Rodríguez publicó su respuesta en la red social X después de que Rubio defendiera el informe de su departamento que atribuye al régimen cubano décadas de actividades de inteligencia e influencia dentro del territorio estadounidense.

“El secretario de Estado insiste en la ridícula y torpe mentira, en la que no cree él ni sus corruptos colegas, de que Cuba pueda constituir una amenaza contra la mayor potencia nuclear del planeta”, escribió el jefe de la diplomacia cubana.

Asimismo, afirmó además que esas acusaciones buscan legitimar las sanciones de Washington y preparar el terreno para nuevas medidas de presión contra el gobierno de La Habana.

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