
Un cubano de 55 años, identificado como Ramón Lauzurique González, enfrenta un cargo de intento de asesinato en segundo grado, luego de que la policía lo acusara de disparar contra el compañero de piso de su exesposa durante una discusión en un apartamento.
Según un informe del Departamento de la Policía de Miami, compartido por Local 10, el hecho ocurrió ayer miércoles, alrededor de las 5:05 p.m., en la cuadra 3400 de la calle Southwest 10th.
El detenido atacó a la víctima con una pistola en medio de un conflicto marcado por presuntos celos. La policía indicó que los agentes acudieron al lugar tras recibir reportes de un hombre herido de bala dentro de la vivienda.
Al llegar al apartamento, los oficiales encontraron a la víctima con un impacto en el hombro derecho. Después del disparo, el sospechoso presuntamente golpeó al hombre en la cabeza con la pistola. La víctima dijo a la policía que, pese a la agresión, logró desarmar a Lauzurique González.
Las autoridades informaron que recuperaron una pistola cerca de la entrada principal del apartamento, la cual se cree que fue utilizada durante el ataque. Tras el incidente, un agente localizó y arrestó a Lauzurique González cerca de la intersección de la Avenida 34 Suroeste y la Calle Séptima Suroeste.
Los testimonios recogidos por los detectives apuntan a que el conflicto habría comenzado antes del tiroteo. Varios testigos afirmaron que Lauzurique-González había discutido ese mismo día con su exesposa y la acusó de haberse divorciado porque se sentía “atraída por la víctima”.
La exesposa del acusado declaró a los investigadores que el detenido salió del apartamento diciendo en español: “Voy a solucionar un problema”, antes de regresar más tarde por otra entrada de la vivienda.
Otro testigo dijo a los detectives que el sospechoso apuntó a la víctima con lo que parecía ser una pistola negra y le advirtió: “Hoy te voy a matar”, antes de abrir fuego, según la versión recogida por los investigadores.
Según los registros penitenciarios, Lauzurique González permanece acusado de intento de asesinato en segundo grado con arma de fuego o arma mortal. Hasta el jueves, continuaba detenido en el Centro Correccional Turner Guilford Knight, donde su fianza figuraba como “por determinar”.
En Florida, el intento de asesinato en segundo grado con arma mortal o de fuego se considera un delito grave de primer grado y puede implicar sanciones severas. De acuerdo con los estatutos estatales, una persona condenada podría enfrentar hasta 30 años de prisión, un periodo similar de libertad condicional y multas de hasta 10.000 dólares.
Además, cuando el caso involucra un arma de fuego, podrían aplicarse leyes de mejora de sentencia, como la norma “10-20-Life”, que contempla penas mínimas obligatorias. La aplicación concreta depende de los hechos, antecedentes penales y criterios legales del caso.