
Anita Mateu, conocida youtuber cubana que se mudó hace algún tiempo a Galicia, compartió con su audiencia los detalles de su proceso de investigación sobre cómo comprar una casa en España.
A través de un video, relató los pasos que ha seguido y las lecciones que ha aprendido mientras se planteaba este importante objetivo. En el video, explica que, aunque siempre soñó con adquirir una propiedad en el país europeo, el proceso resultó ser más complejo de lo que inicialmente pensó.
Al llegar a España, Anita enfrentó algunos obstáculos, como la falta de papeles y la carencia de experiencia laboral, lo que hizo casi imposible obtener una hipoteca. Sin embargo, su amiga le sugirió que en Galicia es posible obtener hipotecas de hasta el 90% del valor de la vivienda, lo que abrió nuevas posibilidades para ella.
La youtuber expresó que, a pesar de la dificultad inicial, su objetivo siempre fue comprar una casa en un lugar en el que se sintiera integrada y feliz. Uno de los puntos más importantes que destacó Anita fue la importancia de tener un buen conocimiento de las opciones de financiación disponibles.
Según explicó, los bancos en España suelen financiar entre el 80% y el 90% del valor de una vivienda, pero el comprador debe contar con una parte del dinero para cubrir el porcentaje restante, además de los impuestos y otros gastos asociados.
De esta manera, recomendó a sus seguidores que, antes de lanzarse a la compra, revisaran bien sus ahorros para determinar qué propiedades podían permitirse.
La investigación de Anita también la llevó a descubrir que el proceso de compra de una casa en España no es tan sencillo como parecía inicialmente. Además de la financiación, existen muchos otros factores a considerar, como los impuestos, las tasas y los trámites legales.

Aconsejó que uno de los primeros pasos es visitar varios bancos para comparar las ofertas de hipotecas y determinar cuáles son las condiciones más favorables para cada situación.
En su búsqueda, quedó sorprendida por la cantidad de propiedades disponibles en Galicia, con precios que oscilan entre los 60.000 y los 100.000 euros. A pesar de encontrar algunas opciones interesantes, también se dio cuenta de que muchas de las viviendas más asequibles requieren reformas importantes, lo que podría aumentar considerablemente el costo total de la inversión.
En este sentido, mencionó que, aunque las casas en aldeas pueden ser más baratas, la necesidad de reformarlas puede hacer que resulten menos atractivas a largo plazo.
Una vez que se encuentra la propiedad adecuada, Anita explicó que el siguiente paso es firmar un contrato de reserva con el vendedor y pagar una pequeña cantidad como señal de compromiso.
Este pago garantiza que la propiedad no se venda a otra persona mientras se tramitan los detalles de la hipoteca. En caso de que la hipoteca no sea aprobada, la cantidad adelantada puede perderse, por lo que recomendó incluir una cláusula en el contrato que permita la devolución del dinero si el banco rechaza la solicitud.
“Se entrega un 10% del valor de la propiedad como señal de compromiso, y si el comprador decide no continuar con la compra, perderá ese dinero. Sin embargo, si el vendedor cancela la venta, deberá devolver el doble de la cantidad recibida”, advirtió.
Anita también compartió su experiencia sobre la tasación de la vivienda, un proceso crucial para determinar el valor real de la propiedad. La tasación es realizada por un profesional y, según explicó, el banco utiliza este valor para decidir cuánto dinero prestará al comprador. En muchos casos, el banco solo ofrecerá el valor más bajo entre el precio de venta y la tasación.
Una vez aprobada la hipoteca, el siguiente paso es firmar la oferta hipotecaria y revisar todos los documentos antes de la compra. En este proceso, tanto el banco como el notario juegan un papel crucial, ya que el notario debe explicar todos los términos del contrato antes de su firma.
Además de los gastos de la hipoteca, Anita mencionó otros costos adicionales que deben tenerse en cuenta, como los impuestos, las tasas notariales y el seguro de hogar, que es obligatorio si se solicita una hipoteca.

