
Las autoridades del Zoológico del Casino Campestre en Camagüey explicaron que el estado famélico de los animales del centro no se debe al abandono o escasez total de comida tal y como se denunció en redes sociales.
Según la justificación oficial, en el caso específico de la leona está muy flaca por un asunto biológico. Resulta que la animal es muy anciana ya tiene 22 años en cautiverio y presenta un deterioro natural debido a la imposibilidad de digerir alimentos.
En tal sentido rechazan las acusaciones sobre el deterioro del felino. Califican las publicaciones en redes sociales de “manipulación y calumnia”.
No obstante, se admite que el recinto no escapa a los efectos de la crisis económica que golpea al país. Pero en el zoológico se hace todo lo posible por mantener el cuidado de los animales.
La administración aseguró que la leona recibe evaluación permanente, atención de especialistas y seguimiento directo de su cuidador. También informó que el centro cuenta con cinco cuidadores, un especialista para la preparación de los alimentos, un biólogo y un médico veterinario.
El comunicado fue presentado como una respuesta a los cuestionamientos que se multiplicaron en plataformas digitales, donde usuarios mostraron fotos de animales visiblemente flacos y en mal estado.
Sin embargo, la explicación oficial no fue suficiente y varios aseguraron que las fotografías mostradas están cuidadosamente elegidas.
Varios afirmaron que el deterioro alcanza a la mayoría de los animales, incluidos otros carnívoros y especies acuáticas, y denunciaron además malas condiciones higiénicas, falta de agua y una imagen general de abandono que, según ellos, no es reciente.
Una de las reacciones más detalladas fue la de Arais Crespo, quien se identificó como licenciada en biología. La comentarista admitió que, desde el punto de vista biológico, un león anciano puede sufrir enfermedades dentales, pancreáticas y metabólicas que dificulten su alimentación, pero subrayó que las imágenes compartidas no muestran un caso aislado.
Otras personas fueron más directas y acusaron a las autoridades de intentar justificar una realidad evidente. Varios comentarios insistieron en que basta observar a los animales para notar el deterioro físico.
Algunos recordaron visitas recientes al zoológico y dijeron haber visto ejemplares raquíticos, cada vez menos especies y espacios en condiciones precarias. También hubo quienes cuestionaron por qué la institución no acepta ayuda externa para alimentar a los animales, una duda repetida en varias intervenciones.
Otros reclamaron aplicar la ley de maltrato animal, al entender que, si existe una norma para proteger a las especies, el caso debería ser investigado.