
Una cubana presentó a sus jimaguas al papa León XIV y lo conmovió con su historia. El encuentro tuvo lugar como parte de la visita a España del pontífice de la Iglesia Católica.
La cubana ha sido identificada como Niurka Paz, quien llegó sola a Madrid y embarazada de jimaguas. Sin empleo, sin red de apoyo, sin saber cómo iba a ser su vida. Gracias a la ayuda de la red de Cáritas, encontró el apoyo que necesitaba para tener a sus bebés y poder subsistir.
Este sábado, la cubana se paró frente al Papa León XIV en un patio de Carabanchel, en Madrid, sosteniendo a sus dos hijos en brazos, y le contó todo. El pontífice la escuchó en silencio. Cuando ella terminó de hablar, entre los aplausos del público, una voz gritó: “¡Viva Cuba libre!” Y otras voces respondieron: “¡Viva!”
Una historia que empezó con miedo y termina con esperanza
“Llegué a Madrid sola y embarazada de mis mellizos. Tuve mucho miedo y angustia porque no sabíamos cómo iba a ser nuestra vida”, dijo Niurka ante el pontífice. “Pero la Iglesia nos acogió. En el hogar Santa Bárbara encontramos una familia: religiosas, voluntarias, educadoras, que nos han acompañado desde el primer momento”, confesó.
Sus hijos se llaman Ares Ezequiel y Atenea. Nacieron en ese hogar rodeados de personas que eligieron ayudar a los más necesitados. Y este sábado recibieron la bendición del papa. Niurka le entregó al pontífice dos lazos con los nombres de sus hijos. “Gracias, Padre, por construir un futuro lleno de esperanza y fe para nuestros niños”, le dijo antes de acercarse a él.
León XIV, visiblemente emocionado, afirmó que gracias a “un sueño y a una pequeña puerta abierta, Niurka les ha dado a Ares y Atenea la vida, su amor de madre, la gracia del Bautismo y la promesa de un futuro feliz”.
Una historia representa a miles de cubanos
Niurka no llegó a España sin formación ni sin esfuerzo. Llegó con un título universitario de Derecho que en Cuba ya no le garantizaba nada. Su caso encarna una paradoja que los cubanos conocen bien: la de los profesionales cualificados que se ven obligados a reconstruir sus trayectorias en el extranjero. En la Cuba actual, el título universitario ha dejado de ser un pasaporte a la prosperidad para convertirse a menudo en un recordatorio de lo que no llegó a concretarse.
Médicos, ingenieros, maestros y abogados que salen de Cuba con años de estudio a cuestas y que al llegar a otro país empiezan literalmente desde cero. Buscando trabajo, esperando homologaciones, dependiendo de la solidaridad de desconocidos mientras el sistema que formaron con sus impuestos los ignora desde la Isla.
León XIV y su apuesta por los más vulnerables
El encuentro en el centro de Cáritas en Carabanchel fue el primer acto público de carácter social de León XIV durante su estancia en España. Diversos medios internacionales destacaron el valor simbólico de que el pontífice eligiera iniciar su agenda pastoral en uno de los distritos más humildes de Madrid, poniendo el foco en migrantes, personas sin hogar y colectivos vulnerables.
Antes de llegar a Carabanchel, León XIV participó en la ceremonia oficial en el Palacio Real con los Reyes de España. Pero eligió que su primer mensaje social fuera ese: que la Iglesia está donde están los que más lo necesitan.
El pontífice insistió en la necesidad de tender puentes hacia la población migrante, un colectivo donde los cubanos representan una de las comunidades de más rápido crecimiento en España debido a la crisis económica y política que atraviesa la Isla.
Cuba, presente en la agenda del Vaticano
El mismo día del encuentro con Niurka, los medios vaticanos publicaron una entrevista con la Comunidad de Sant’Egidio sobre la situación en Cuba. Giovanni Impagliazzo describió a Cuba como un país donde los apagones han paralizado buena parte de la vida cotidiana, con hospitales en crisis, dificultades para acceder al agua potable y una severa escasez de combustible y alimentos.
Añadió que la logística para hacer llegar ayudas humanitarias a la Isla es muy complicada porque son pocas las agencias navieras que todavía operan hacia Cuba.
La visita del Papa a España continúa hasta el 12 de junio con paradas en Barcelona, Gran Canaria y Tenerife. Pero el momento que muchos recordarán de su primer día llegó en ese patio de Carabanchel, cuando Ares Ezequiel y Atenea recibieron la bendición del hombre más importante de la Iglesia Católica.

