
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exgobernante Raúl Castro, defendió recientemente la disposición del régimen cubano a negociar con Estados Unidos. Sin embargo, rechazó hacerlo bajo condiciones de “medidas coercitivas” o “amenazas”.
En una entrevista concedida al medio emiratí The National News, El Cangrejo buscó proyectar una imagen de apertura. La Habana intenta atraer capital extranjero mientras mantiene firme su actual sistema político sin cambios.
Sobre la restitución de las propiedades confiscadas a ciudadanos estadounidenses, el régimen habría abierto la puerta a negociar compensaciones por los bienes, un punto clave alineado con los requisitos de la Ley Libertad.
En ese sentido, el funcionario no ofreció una restitución directa, aunque propuso buscar arreglos satisfactorios para todas las partes, tanto para empresas extranjeras como para cubanos migrantes.
La postura del régimen ante Washington
Rodríguez Castro afirmó que Cuba no representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. Reiteró la oferta de mantener una relación “civilizada”, “respetuosa” e “igualitaria”.
Sin embargo, el nieto del general criticó el clima hostil actual. Señaló que es difícil avanzar hacia acuerdos en un ambiente marcado por sanciones y pretensiones de imposición.
Rodríguez Castro señaló que la interlocución bilateral con Washington se mantiene estancada, lejos de las expectativas del Gobierno cubano.
Ante esta falta de avances, el régimen busca activamente vías de comunicación paralelas, intentando esquivar la influencia política y las sanciones promovidas por el senador republicano Marco Rubio en la agenda sobre Cuba.
Apertura económica sin cambios políticos
El régimen cubano aprobó recientemente más de 175 reformas. Estas medidas buscan ampliar la participación del sector privado, fomentar la inversión extranjera y atraer capital de cubanos en el exterior.
Rodríguez Castro justificó esta apertura como una lección de su abuelo sobre la dependencia económica. Aseguró que la Isla debe diversificar sus socios comerciales y sus formas de hacer negocios.
Carlos Luis Jorge Méndez, viceministro primero del Ministerio del Comercio Exterior, reforzó esta visión. Aseguró que el Gobierno no está privatizando la economía, sino dando mayor participación al sector privado.
Ambos funcionarios niegan que exista intención de transformar el sistema político actual, pese a buscar modelos más dinámicos.
El futuro de la inversión en Cuba
Méndez lanzó un mensaje directo a empresarios extranjeros y cubanos emigrados. Señaló oportunidades en minería, turismo, sector inmobiliario, banca y finanzas.
La incógnita persiste para los inversores. La clave no es solo la flexibilización de las sanciones, sino si La Habana convertirá estos anuncios en garantías reales y reglas claras de juego.

