
En el marco de una futura aprobación de reformas en materia económica de urgencia para Cuba, el gobierno anunció un incremento del salario mínimo nacional a 3.210 pesos cubanos.
Según pudo confirmar Periódico Cubano, el primer ministro Manuel Marrero Cruz habló sobre esta decisión durante la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, realizada en el Palacio de Convenciones de La Habana.
El incremento forma parte de un paquete de 176 propuestas de transformaciones económicas y sociales, estructuradas en 23 ejes fundamentales. Se trata de uno de los planes de reforma más amplios presentados por el régimen castrista en los últimos años.
Marrero Cruz también adelantó que se implementará una reforma integral del salario en el sector presupuestado. Sin embargo, no ofreció detalles sobre los nuevos montos, el alcance de la medida ni los plazos previstos para su aplicación.
El nuevo salario mínimo supone un aumento del 53% frente a los 2.100 pesos vigentes desde enero de 2021. La cifra equivale a escasos 4 dólares con 67 centavos al mes hoy; mañana podría ser menos.
Aun así, el ajuste continúa lejos del costo real de la vida en Cuba. Estudios citados en junio de 2026 estimaron que una persona necesita alrededor de 96.000 pesos mensuales para cubrir necesidades básicas, mientras el salario medio oficial fue de apenas 6.930 pesos en 2025.
La Oficina Nacional de Estadísticas e Información informó hace unos meses que el salario medio mensual en Cuba durante 2025 fue de 6.930 CUP. La cifra superó los 5.839 CUP registrados en 2024, lo que representa un aumento de 18,7% en términos nominales.
Sin embargo, el crecimiento no refleja necesariamente una mejora real del nivel de vida. La inflación oficial acumulada e interanual al cierre de diciembre de 2025 fue de 14,07%, según el Índice de Precios al Consumidor. Además, muchos productos básicos se comercializan en mercados informales o en divisas, donde los precios se alejan del salario estatal.
El desglose territorial también muestra fuertes diferencias. La Habana registró el salario medio más alto, con 7.911 CUP, seguida por Artemisa, con 7.318, y Villa Clara, con 7.028. En el extremo inferior aparecieron Santiago de Cuba, con 5.872; Guantánamo, con 5.783; y el municipio especial Isla de la Juventud, con 5.582.
Por ramas económicas, la construcción lideró la lista con 15.320 CUP de salario medio. Le siguieron el suministro de electricidad, gas y agua, con 13.073, y las actividades inmobiliarias y de alquiler, con 9.976.
Las actividades peor remuneradas fueron servicios comunales, asociaciones y personales, con 4.409 CUP; comercio y reparación de efectos personales, con 4.728; y cultura y deporte, con 5.208. Educación registró 5.600 CUP y salud pública 6.635, pese a tratarse de sectores esenciales.
La reforma salarial ocurre en un momento crítico para el Estado cubano, afectado por déficit fiscal, baja productividad, migración laboral, deterioro de servicios y falta de divisas. El reto no será solo subir salarios, sino evitar que el aumento se convierta en otro ajuste nominal sin impacto real en la vida cotidiana.

