
La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) informó que miles de líneas de telefonía móvil presentan afectaciones debido a una avería en el grupo electrógeno que respalda a uno de los principales centros de servicios móviles del país.
De acuerdo con la información, las numeraciones afectadas son las que comienzan con los prefijos: 52, 509, 598 y 599.
El impacto operativo de la avería
Esta interrupción técnica impacta directamente a los usuarios que dependen de estas numeraciones para comunicarse dentro y fuera del territorio nacional.
La dependencia de los centros de servicios tecnológicos respecto a sistemas de generación eléctrica de respaldo evidencia los retos operativos que enfrenta la compañía estatal para garantizar la estabilidad de las redes de comunicación en medio del actual escenario económico y energético que atraviesa la isla.
Fragilidad estructural y dependencia energética
La vulnerabilidad de la infraestructura tecnológica frente a fallas en equipos de respaldo genera preocupación constante entre la población y la comunidad de la diáspora, que buscan mantener enlaces estables con sus familiares en el archipiélago.
En los últimos meses, la sincronización entre las dificultades del sector eléctrico y la calidad de los servicios digitales se ha convertido en un desafío cotidiano, donde los cortes de energía y las averías puntuales repercuten de forma inmediata en la conectividad y el acceso a las plataformas de comunicación.
Colapso parcial del Sistema Electroenergético Nacional
La crisis de conectividad se combinó con una nueva emergencia en el sector eléctrico, luego de que una avería en dos líneas de alta tensión provocara la separación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y dejara sin electricidad a la región occidental del país, afectando a provincias como Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, La Habana y Matanzas.
La Empresa Eléctrica de Matanzas inició maniobras para recuperar de forma gradual el suministro, priorizando instalaciones críticas como centros de salud y sistemas de bombeo de agua, mientras el SEN operaba con un déficit extremo de generación y una infraestructura profundamente deteriorada por años de escasez de combustible y falta de inversiones.

